Observatorio Educativo de Venezuela

Monitoreando el cumplimiento del Derecho a la Educación en Venezuela

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¿Corresponsabilidad o traslado de responsabilidad?


Durante el período vacacional, entre años escolares, una de las actividades que se organizaba y desarrollaba tradicionalmente, en el sistema educativo venezolano, era el mantenimiento de las escuelas, que podía incluir desde mantenimiento menor (limpieza profunda, reparaciones menores de infraestructura y mobiliario, pintura, etc), hasta mantenimiento mayor y ampliaciones, en los casos en los que fuera necesario.

Para ese proceso, el Ministerio de Educación hacía planificación, estimaba inversión, invertía recursos, adquiría materiales e insumos, y contrataba la ejecución, a través de diversos mecanismos. El proceso era similar, con sus peculiaridades, para las escuelas de dependencia estadal, municipal y autónoma, ya que el mismo, era organizado por cada uno de los entes que administraban las escuelas. En algunos momentos, regiones y planteles, las actividades de mantenimiento, se coordinaban con actividades vacacionales, en las que participaban los miembros de las comunidades educativas.

Como parte de las instancias del Estado, con responsabilidad directa en estas labores, la Fundación de Edificaciones y Dotaciones Educativas (FEDE), que fue creada en 1976, atendía la planta física de todas las escuelas, con protocolos y manuales elaborados técnicamente para el diseño, construcción, mantenimiento, en todas sus modalidades y dotación de las escuelas.

Sin embargo, esa situación ha cambiado. En las últimas décadas, los planes de mantenimiento escolar, han ido mutando y mermando en su alcance y disponibilidad de financiamiento. De procesos planificados, financiados, organizados y gestionados, por las instancias con la responsabilidad de la administración pública, de acuerdo a las necesidades de cada una de las escuelas, se ha pasado a procesos con escasa o sin inversión, decretados en lugar de planificados y en los que la responsabilidad de la organización y gestión ha sido trasladada progresivamente a las comunidades de las escuelas, sin que para ello, se transfieran los fondos, o se habilite la capacidad de ejecución real.

Sobre la capacidad de gestión, es importante recordar que las escuelas de dependencia oficial, en Venezuela, son las unidades más desconcentradas de los entes que las administran, es decir, no tienen ni personalidad jurídica, ni autonomía para tomar decisiones y manejar presupuesto. 

Esta situación, a la que nos hemos referido en otros momentos, tiene un impacto significativo en el funcionamiento del sistema, pero especialmente, cuando el Estado pierde su capacidad de gestión, y traslada responsabilidades y costos a las comunidades.

El proceso de mantenimiento, también contaba, a lo largo del año escolar, por una parte, con personal directamente contratado para desarrollarlo en las escuelas y por la otra, con protocolos y medidas específicas para atender las emergencias y los imprevistos, que no podían atenderse por el personal obrero, encargado del mantenimiento de cada escuela. La contratación de este personal, también ha disminuido notablemente, así como la dotación de los insumos necesarios para desarrollar su trabajo.

En su lugar, en los últimos años escolares, el calendario ha incluido 3 momentos de mantenimiento. Se trata de 3 fines de semana en los que se convoca a todos los miembros de la comunidad, para hacer, en cada escuela oficial, actividades de mantenimiento menor. Su instrumentación, ha implicado la transferencia progresiva de responsabilidades, ya que, los miembros de las comunidades educativas, han pasado de ser colaboradores voluntarios, a participantes y encargados del proceso, incluyendo a los docentes.

Esta transferencia progresiva de responsabilidad, apalancada en la figura de la “corresponsabilidad”, constituye un traslado de los costos del mantenimiento de las escuelas a estudiantes, familias y docentes, lo que implica, por una parte, que el Estado deja de financiar total o parcialmente, uno de los componentes de la canasta educativa (la canasta educativa incluye los costos de funcionamiento que el Estado debe asumir, para garantizar la gratuidad de la educación, en las escuelas oficiales), y por la otra, que el equipo docente que se ve obligado a participar en esas actividades, está asumiendo con trabajo, parte de los costos de su contratación.

Esas actividades de mantenimiento, son las que se han denominado “Una Gota de Amor para mi Escuela”.

La lógica de estas actividades de mantenimiento a lo largo del año escolar, también se ha trasladado a las que se realizan durante el período vacacional, tal como se puede apreciar, con más claridad, en el documento denominado “Orientación Ministerial. Cada Familia Una Escuela “En Vacaciones” 2020”.

Este es un documento que contiene las pautas de funcionamiento del Plan Cada Familia Una Escuela (CFUE) durante el período vacacional, que, como se ve en la captura de pantalla, fue elaborado el pasado 31 de julio, es decir, un día antes de iniciar formalmente las vacaciones. Es importante, precisar que, a pesar de titularse Orientación Ministerial, está suscrito por el “viceministro de Comunidades Educativas y Unión con el Pueblo”.

Fecha de Documento CFUEVaca

Captura de pantalla del documento: Orientación Ministerial. Cada Familia Una Escuela “En Vacaciones” 2020

El documento, que comenzó a circular a principios de agosto, en las escuelas, a través de la red de supervisores, sin la requerida anticipación para que las diversas instancias del sistema se organizaran, y más en el contexto de la cuarentena, incluye 8 objetivos, más 6 características, 5 acciones y 11 orientaciones, para el desarrollo del plan (*).

Las relativas al mantenimiento son las siguientes:

A. En la presentación, dice que el plan “CADA FAMILIA UNA ESCUELA: EN VACACIONES”, que se desarrollará durante el mes de agosto y la primera quincena de septiembre: “demanda la participación de todas las instancias de la organización de las Comunidades Educativas como corresponsables del proceso de formación ciudadana que requiere nuestro país mediante el desarrollo de actividades de producción y rehabilitación preventiva y correctiva dentro de las instalaciones educativas durante el mes de agosto con atención a las medidas de seguridad contra el covid-19, y a las características o particularidades de cada entidad geográfica y de cada localidad donde se implemente de acuerdo a la flexibilización e incidencia pandémica de tal manera que sea contextualizado.”
Como se aprecia en la cita, a pesar de que el documento dice que el tiempo de desarrollo del plan, incluye la primera quincena de septiembre, las actividades de rehabilitación de las instalaciones educativas, se desarrollarán en agosto.

B. Los objetivos relacionados con el mantenimiento escolar son, el 2 y el 6:

  1. Objetivo 2: “Garantizar el mantenimiento de los proyectos socioproductivos como el Conuco Escolar, el Plan Avícola, Plan Porcino y otras iniciativas para la producción, además del cuido de las instalaciones educativas para su aprovechamiento de sus espacios en tiempo vacacional bajo los principios de corresponsabilidad y participación protagónica de la escuela, la familia y la comunidad en cuarentena social y colectiva ante el COVID-19 con lo cual se evidencie que “Entre prevención y producción no existe contradicción”.”
  2. Objetivo 6: “Desarrollar el plan de mantenimiento preventivo para la rehabilitación de la planta física de nuestras instituciones educativas, garantizado las medidas preventivas contra el COVID- 19 de conformidad con lo expresado en instrucción “Una gota de amor para mi Escuela en Resistencia”.”

C. En las características del plan, la 2, 3, 4 y 5, hacen referencia, directa o indirectamente, a actividades de mantenimiento, resaltando:

  1. La incorporación del Movimiento Bolivariano de Familias (MBF) y del “Poder popular Organizado” en las actividades, en sustitución, o en coordinación con el personal directivo. También se espera la incorporación de los estudiantes de 5to y 6to año que tengan pendiente la realización de labor socio comunitaria.
  2. La participación que se indica que tengan, se identifica como “socio política, socio laboral y de recuperación de espacios, bienes y servicios
  3. Se establece que las actividades deben “articularse” con FEDE, Alcaldías, Gobernaciones, y con los programas Barrio Nuevo Barrio Tricolor, y Venezuela Bella.
  4. Las mismas se desarrollarán con base en cronogramas y horarios de guardia.
  5. Las actividades incluyen: cuidado y mantenimiento de espacios productivos, infraestructura y también , el programa de alimentación.

D. Por otra parte, en las características del plan, pero relacionadas con la realización de actividades en entornos comunitarios, se especifica que “se realizarán articulaciones para garantizar la incorporación de las comunidades al cuido de las instalaciones educativas y a concienciar al respecto, contribuyendo así al proceso de comunalización de la educación que nuestra Patria demanda.
En este punto, es importante mencionar que, como parte de la introducción del documento, hay una mención a la denominada “comunalización de la educación”, afirmando que las actuales circunstancias, brindan un “un espacio para concretarse de manera más que evidente”, reforzando a articulación de las organizaciones que “hacen vida en las escuelas”, por formar parte de los Comités de Alimentación y Producción Escolar (CEAP), mencionando entre ellas, algunas que, por su parcialidad político-partidista no pueden desarrollar actividades de proselitismo en las escuelas, pero diciendo que a éstas se han sumado otras organizaciones, cuyo reto es “reflexionar y sistematizar su acción para profundizar en lo social, en lo político, en lo productivo, en lo educativo, en lo cultural, de manera que avancen en la ruta a la construcción del socialismo que nuestra Patria demanda”, lo que implica la vinculación de actividades con un sesgo político-ideológico determinado, en la vida de las escuelas, contraviniendo lo establecido, tanto en la Constitución, como en la Ley Orgánica de Educación.

E. La quinta actividad del plan que dice: “se realizará una jornada Nacional de Mantenimiento de Infraestructura Escolar”.

F. La orientación 4, en la que se establece nuevamente como responsable al MBF, y se especifican algunas pautas de trabajo, dice claramente el tipo de actividades que se deben realizar, y las mismas son de mantenimiento menor, lo que deja sin respuesta a las escuelas que requieran trabajos más complejos y completos de mantenimiento. (Ver captura de pantalla)

Orientación 4

Captura de pantalla del documento: Orientación Ministerial. Cada Familia Una Escuela “En Vacaciones” 2020

 

G. En las orientaciones 5, 6 10 y 11, se especifican tanto los mecanismos de seguimiento, como las actividades que se espera se realicen para dejar registro del desarrollo del plan en todos sus aspectos. (Ver capturas de pantalla)

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Como se puede apreciar, en ninguna de las secciones del documento, se especifica cómo se hará para garantizar los recursos necesarios para financiar la ejecución de las labores de mantenimiento. Ni tampoco se hace mención a un plan general, organizado por regiones y circuitos, que permita conocer con anticipación las peculiaridades y necesidades de cada escuela, lo que permitiría estimar y asignar los recursos a cada escuela. Lo único que queda claro en el documento, es que las actividades se desarrollarán con el trabajo no remunerado de los miembros de las comunidades educativas y en articulación, de lograrse, con los entes y programas oficiales, relacionados con las labores de mantenimiento.

Por otra parte, y dado el contexto especial que determina la situación Emergencia Nacional, es importante resaltar que en las instrucciones, en ninguna parte, se especifica cómo se planificarán y desarrollarán las labores de desinfección y de acondicionamiento de las instalaciones, para garantizar la seguridad sanitaria que requieren las actividades del nuevo año escolar, justo antes del inicio de las actividades, en el marco de la modalidad de Educación a Distancia, que requieren de la presencia de directivos y docentes, de forma periódica en las instalaciones de la escuela; de las familias en momentos puntuales para la entrega de los portafolios y para recibir el PAE, así como la presencia del personal que elabora y distribuye los alimentos del PAE.

En este marco, y dada la inexistencia de información oficial disponible sobre la situación y los planes e inversión oficiales, para desarrollar el mantenimiento y la instrucción emitida por el Viceministerio de Comunidades Educativas, se procedió a revisar las publicaciones oficiales tanto del MPPE como las de FEDE, para tratar de conocer los avances realizados durante el mes de agosto.

Sobre esta revisión, es importante mencionar que, cuando se trata de visitar la página de FEDE, aparece este mensaje.

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Por ello, se revisaron otros canales que podría utilizar este organismo para divulgar la información sobre su gestión, públicamente. En esta revisión se encontró que en su página en Facebook la publicación más reciente es del 2011, la última publicación en Instagram es del 2018, y los últimos videos publicados, en su canal de Youtube, son de hace 6 meses.

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En su cuenta de Twitter, se encontraron publicados 43 tuits, durante el mes de agosto. De ellos, solo 14 eran de su autoría y el resto eran retuits de publicaciones de cuentas, principalmente oficiales. En términos de contenido, de los mensajes retuiteados, solamente uno estaba relacionado con el mantenimiento escolar, para las actividades propias del sistema educativo, el siguiente tuit del MPPE con las declaraciones del Ministro de Educación.

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Mientras que en los 14 de su autoría, 6 contenían información oficial sobre el reporte de la evolución de los contagios y los otros 8, eran sobre el acondicionamiento de las escuelas, pero como centros para el próximo proceso electoral. Además de esos 8, FEDE retuiteó uno del ministerio sobre ese mismo tema.

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En este punto, cabe preguntarse si la misión de FEDE ha sufrido modificaciones últimamente que les haga centrar su acción, o la divulgación de su gestión, sobre las actividades relacionadas con los procesos electorales y no sobre el mantenimiento de los 24.411 planteles de dependencia oficial (de acuerdo a las últimas cifras que se encuentran en la página del INE correspondientes al año escolar 2017-2018).

Por otra parte, en la página del MPPE, no se encontró ninguna nota de prensa, ni sección o informe específico que diera a conocer la planificación y el desarrollo de las actividades de mantenimiento de las escuelas, durante el mes de agosto, incluso aún tratándose de las actividades desarrolladas con la lógica del Plan CFUE en Vacaciones.

En su cuenta de Twitter, se encontraron solo 16 publicaciones con información relativa al mantenimiento de la infraestructura escolar. 4 de ellas con declaraciones generales, una de la Zona de Distrito Capital (6 de agosto) y dos de la Zona Educativa de Nueva Esparta (21 y 25 de agosto), notificando que se estaba desarrollando el plan de mantenimiento, pero sin ningún dato sobre el alcance o el número de escuelas atendidas. La cuarta, recogía declaraciones del ministro, el 24 de agosto, diciendo que iban a “reiniciar la limpieza de los colegios y la desinfección de todos los planteles”. La misma publicación que la cuenta de FEDE había retuiteado.

Las 12 restantes, reportaban que se estaban desarrollando actividades de mantenimiento en 3 escuelas de Anzoátegui, 1 de Aragua, 3 de Bolívar, 4 de Carabobo, 1 de Nueva Esparta y 1 de Táchira. La mención incluía algún detalle sobre las actividades y estaban acompañadas por fotos. Se trata de un total de 14 escuelas, en 6 Estados, de un universo de 24.411 escuelas distribuidas en 23 entidades, a lo largo y ancho del territorio nacional.

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La reseña de las escuelas del Estado Bolívar se hizo en un tuit, en el que se incluía una publicación de una nota de prensa de la Autoridad Única de ese Estado del 13 de agosto, mencionando, no solo a las 3 escuelas, sino las labores específicas que se hicieron en cada una, agregando que para ello, se contó con el apoyo de UNICEF en el caso de dos de las escuelas y del Consejo Noruego, en el caso de la tercera.

Como se puede observar, la información disponible es muy precaria e insuficiente, porque no permite saber si se han desarrollado las actividades de mantenimiento, con la lógica establecida en el documento oficial del MPPE. De hecho, tener una frase con registro fotográfico, del 0.06% de las escuelas, ubicadas en el 26% de las entidades, es como no tener información sobre lo que sucedió, en términos de mantenimiento escolar, durante el mes de agosto en Venezuela.

Claro está, queda la duda de si efectivamente se desarrollaron actividades en todas las escuelas, como estaba establecido en el documento oficial, dado que la declaración del ministro, indicaba el 24 de agosto, que se iban a “iniciar” las actividades.

De forma complementaria, es importante reseñar que, desde que se declaró el Estado de Emergencia y la cuarentena, varios centros educativos han sido tomados para ser utilizados como Centros de Aislamiento. Hasta el momento, también se desconoce la totalidad de escuelas destinadas a tal fin y su ubicación.

Se tiene conocimiento de algunas específicamente en el Táchira (el Liceo Manuel Díaz Rodríguez, la Escuela Tienditas en Ureña, la Escuela El Palotal y el Liceo Concepción Palacios), en la cuenta de twitter del MPPE se pudo conocer de una escuela en estudio y de una acondicionada para ese fin, en el Estado Miranda. (Ver capturas de pantalla)

Y en el Estado Zulia se habían destinado 2 planteles para ese fin, pero se hizo efectivo y se mantuvo el de La Misión Santa María de Guana. Este es un plantel que ofrece educación inicial, primaria, media general y media técnica. Los estudiantes son en un 86% provenientes de comunidades indígenas y cuenta con un área de internado. Desde que se convirtió en Centro de Aislamiento ha recibido a gente que regresa de Colombia.

Durante el tiempo que ha estado funcionando, se han comprobado casi 80 contagios en los más de 230 personas a las que le ha dado acogida. Debido al incremento de los riesgos y al deterioro de las instalaciones, mobiliario y equipamiento, se decidió no continuar recibiendo personas, y el último grupo que queda cumpliendo la cuarentena, debe salir el 15 de septiembre es decir, el día antes de iniciar el nuevo año escolar.

Es importante resaltar que, de acuerdo a la información suministrada, su uso como Centro de Aislamiento, ha tenido como consecuencia severos daños en los baños, el colapso del sistema de aguas servidas, daños en el mobiliario, incluyendo camas y colchones que forman parte del internado, por lo que, para iniciar un nuevo año escolar, así sea solamente para desarrollar las actividades administrativas que permiten llevar a cabo la formación con la modalidad de educación a distancia, se requerirá de una  gran inversión en la recuperación de la escuela, para la que no se cuenta con recursos.

A modo de Colofón

Dada la información conocida hasta el momento, sobre el diseño y especialmente, sobre la instrumentación del Plan CFUE en Vacaciones, sobre el que recayó el peso de la realización del mantenimiento escolar este año, y el gran vacío de información restante, es importante resaltar:

  1. Que el esquema establecido a través de las orientaciones del Plan, según el documento difundido, traslada la responsabilidad de la organización y ejecución de las actividades de mantenimiento escolar, a las comunidades que, como se mencionó, no cuentan ni con la autonomía y la personalidad jurídica para tomar decisiones que comprometan el patrimonio de cada escuela, ni tampoco con los recursos económicos necesarios para sufragar los gastos de la instrumentación de plan.
  2. Que se desconoce la estrategia, con la debida planificación y los recursos asignados, que seguirá el MPPE para que las escuelas estén en condiciones de iniciar un nuevo año escolar, tanto a nivel de servicios e infraestructura, como de mobiliario y dotación y cumpliendo con las condiciones sanitarias necesarias en el marco de la cuarentena. De hecho, para que las escuelas estén en condiciones de iniciar un nuevo año escolar, se requiere revisar y reacondicionar la infraestructura y evaluar la situación de los servicios, no solamente en la escuela, sino en la zona en la que se ubica la escuela.
    Al respecto, es necesario preguntar al MPPE: ¿dónde está el censo, a nivel nacional, estado por estado, municipio, por municipio, parroquia por parroquia, comunidad por comunidad y escuela por escuela de la situación de los servicios de electricidad, agua potable, aguas servidas, transporte y comunicaciones, que permitan saber si cada escuela, está en condiciones de desarrollar las actividades relativas a la instrumentación de educación a distancia, con las pautas establecidas en el Plan CFUE?
  3. Si hasta el 15 de septiembre se realizan las actividades del plan CFUE en Vacaciones, relativas al mantenimiento escolar, además del aporte en horas de trabajo, si la comunidad debe contar con agua y algunos suministros alimenticios para los participantes durante las jornadas de trabajo, ¿el costo de esos insumos también lo debe costear la comunidad? y ¿los costos de los insumos para realizar las labores de mantenimiento?
  4. Finalmente, se desconoce lo que va a suceder con las escuelas que han sido destinadas a funcionar como Centros de Aislamiento. ¿Van a permanecer como tales? Si van a mantenerse cumpliendo esa función, ¿dónde se realizarán las actividades que corresponde a directivos y docentes de esos planteles, en el esquema adoptado en el Plan CFUE? En aquellos casos, como el del plantel del Zulia, en el que no se mantenga ese uso, ¿cuándo y con qué recursos se harán, tanto las reparaciones de los daños ocasionados durante su uso como Centros de Aislamiento, como el acondicionamiento para que cumplan con las condiciones óptimas y las medidas sanitarias requeridas?

 

 

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(*) Para quienes quieran conocer el documento con detalle, lo pueden ver aquí

¿La cartografía incluirá las condiciones para el desarrollo del CFUE y el regreso a las escuelas?


De acuerdo a las instrucciones emanadas del ejecutivo, a partir de hoy 15 de junio, 202.243 “brigadistas” del Movimiento Somos Venezuela, dejarán la cuarentena para recorrer las comunidades, casa por casa, manteniendo las medidas sanitarias correspondientes, es decir, usando tapabocas, lentes y manteniendo las manos desinfectadas.

De acuerdo a la información oficial, dado que este “movimiento” es el utilizado por el ejecutivo de instrumentar la “cartografía social”, se supone que estarán levantando la información correspondiente. La denominada “cartografía social”, es un procedimiento para conocer y registrar las condiciones de vida de la población y la situación de los servicios públicos en las comunidades.

Ante este anuncio, tenemos unas preguntas:

  1. ¿El levantamiento del estatus de los servicios públicos, para las familias con miembros en edad escolar, dadas las características y variantes del programa Cada Familia Una Escuela (CFUE), incluye la disponibilidad de equipos, señal de televisión y radio, y conexión a Internet; así como el funcionamiento del transporte público en las comunidades?
  2. ¿Incluye esos mismos datos para las familias en las que hay docentes, directivos y supervisores de las escuelas?
  3. ¿El levantamiento del estatus de los servicios públicos, para las familias en las que uno de sus miembros es trabajador de una escuela, incluyendo a los que participan como procesadores en el PAE (con sus variantes regionales), contempla la verificación del funcionamiento del transporte público para su traslado diario, así como la disponibilidad de tapabocas y guantes para la realización de su trabajo?
  4. ¿Este levantamiento, incluye el conocimiento de las condiciones actuales de las escuelas, condiciones necesarias para instrumentar las actividades del CFUE, que corresponda realizar en las instalaciones de los planteles, con las variantes de cada caso, así como las que se requieren para la elaboración y distribucion del PAE, en las escuelas en las que se suministra?
  5. Y dado que, para el inicio del próximo año escolar (o para la continuación de las actividades de éste -si el MPPE reconociera que no se han podido cumplir alcanzar los aprendizajes con la calidad y la completitud requerida-), con clases presenciales o semi-presenciales, se requiere por una parte, tener a las escuelas en condiciones óptimas y por la otra, instrumentar una serie de medidas sanitarias, derivadas de la contingencia por el COVID-19, que implican inversión, tiempo y trabajo, ¿ese levantamiento, incluirá una evaluación detallada de las condiciones de infraestructura, servicios y equipamiento de cada una de las escuelas, así como un censo del personal docente existente y necesario?

En este último punto, es importante recordar que la mayoría de las escuelas se encuentran en un estado grave de deterioro, así como que, muchas de ellas están en zonas con importantes fallas en los servicios de agua, electricidad y transporte. Esta situación, además de la instrumentación de nuevas condiciones y procedimientos para evitar le contagio por el COVID-19, demanda que se programen con tiempo, las actividades y recursos necesarios, para garantizar que las escuelas se encuentren en condiciones óptimas para su desarrollo, cuando se retomen las actividades presenciales, en la combinación que se requiera.

Finalmente, y dada la actividad que arranca hoy, creemos que es importante llamar la atención de la ciudadanía en general, para que se cumplan las medidas sanitarias correspondientes, tanto por parte de los 202.243 “brigadistas” que se dedicarán a recorrer las comunidades, como de los miembros de las familias que interactúen con ellos y esperamos que el ejecutivo, provea a los participantes, de los insumos correspondientes para realizar ese trabajo, especialmente tapabocas, indumentaria y desinfectantes adecuados.

CFUE “una experiencia exitosa”


El pasado 27 de mayo, Aristóbulo Istúriz, en una reunión virtual con los jefes de las Zonas Educativas, se refirió al proceso de culminación y cierre del año escolar 2019-2020 e hizo un balance de la instrumentación y desarrollo del programa Cada Familia Una Escuela (CFUE).

Calendario sin modificación

Con respecto a la culminación y cierre del año escolar, de acuerdo a la información suministrada, el MPPE mantiene la programación tal como fue establecida en el calendario, sin ningún ajuste o ampliación derivada de los efectos que, la situación producida por el COVID-19, la suspensión de las clases presenciales y la instrumentación de una nueva modalidad sin condiciones, sin preparación, ni diseño previo y adecuado, han ocasionado al desarrollo del proceso educativo.

En efecto, de acuerdo a las instrucciones que el MPPE ha comunicado a través de sus canales, en entrevistas a los medios y circulado a través de su red de supervisores, las actividades pedagógicas culminan el 30 de junio, iniciando, a partir de ese momento, los procesos de evaluación. Para más detalles, ver imagen:

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Captura de pantalla de las instrucciones enviadas a través de la red de supervisores del MPPE

Es importante recordar que, desde el 16 de marzo, que fue la fecha en la que se hizo efectiva la suspensión de las clases presenciales por el inicio de la cuarentena, han transcurrido 11 semanas, en las que, además de los efectos que sobre el proceso educativo, ha tenido la situación inédita ocasionada por el COVID-19, hace un poco más de dos semanas, se produjo la suspensión de las actividades de la empresa privada de televisión satelital DirecTV, cuya cobertura nacional, permitía el acceso de muchos hogares a la programación de los canales nacionales, incluyendo el programa CFUE, del MPPE que llegaba ellos a través de la señal de esa empresa.

Este evento, que debió ser considerado como un aspecto clave a resolver porque afecta la continuidad del año escolar, así como, el tiempo requerido para poder desarrollar las actividades educativas en lo que resta de año, no produjo tampoco la reprogramación del calendario, para garantizar la adaptación y consecuente instrumentación de las opciones del CFUE, en otros formatos, en las zonas que perdieron el acceso al medio televisivo, afectando más la capacidad de las familias y de los docentes de desarrollar el proceso educativo, con los recursos y las actividades disponibles desde el 16 de marzo hasta el momento.

Frente a ello, es importante preguntar al MPPE:

  1. ¿Puede mostrar el inventario de docentes, familias y estudiantes afectados por esta nueva restricción, expresado en cantidad de estudiantes, por nivel, grado o año, y reflejado en un mapa, indicando condición socioeconómica, disponibilidad de equipos, conectividad y señal de radio y televisión?
  2. ¿Cuáles son las medidas específicas, en cada caso, para garantizar el acceso a los materiales y la programación del CFUE a la población afectada?
  3. ¿En cuánto tiempo estarán instrumentadas, de forma exitosa, las alternativas para cada sector de la población afectada?
  4. ¿Cómo será evaluada la eficacia de la instrumentación en cada caso?
  5. ¿Cómo va a garantizar el desarrollo y culminación del año escolar de forma exitosa y óptima para toda la población, especialmente, para la que ha experimentado una reducción progresiva del acceso a los recursos de aprendizaje, incluyendo los del CFUE?

¿Experiencia “exitosa”?

Con respecto al programa CFUE, en esa misma reunión, Istúriz afirmó que éste se ha desarrollado como “una experiencia exitosa”, sin presentar al país, evidencia que sostenga una afirmación de esa naturaleza, ni explicar cómo ha hecho el MPPE para evaluar la instrumentación y resultados del mismo, desde el 16 de marzo.

De hecho, entre sus declaraciones, hasta el momento, Istúriz ha incluido, al respecto, afirmaciones en dos sentidos: en primer lugar, están las que hablan del estado de desarrollo del CFUE como programa, cuando ha dicho que se trata de una “experiencia en evolución”, para la que el MPPE tenía muy poca o inexistente experiencia, por tratarse de educación a distancia, que están “afinando y mejorando; no estábamos preparados y reaccionamos rápido”; y que, para la producción del programa televisivo, “todos nuestros equipos de comunicación están abocados a buscar y producir los mejores contenidos pedagógicos para acompañar a los maestros, padres y representantes en la formación de niños, niñas y adolescentes. A medida que afinemos los programas los iremos presentando e incorporaremos, constantemente”. Por su parte, el equipo de comunicación del MPPE, en sus notas de prensa, también ha recogido como dato relevante que, desde la perspectiva de las zonas educativas participantes en las reuniones, se entiende que los docentes no manejaban las TICs para el proceso de enseñanza, por lo que han tenido que aprender durante su instrumentación en cuarentena.

Es decir, hasta el momento, el MPPE y sus voceros, han asumido públicamente, que no estaban preparados, que no existían antecedentes en el uso de las opciones de educación a distancia y que el proceso se ha ido desarrollando y modificando progresivamente, en ausencia de un diseño previo, probado y validado.

En este aspecto, las grandes interrogantes que siguen quedando pendientes son: ¿cuánto tiempo adicional, al que estaba contemplado originalmente, en el diseño del calendario escolar para el año 2019-2020, se requiere para la instrumentación de un programa en diseño y evolución progresiva, que, además, parte de la premisa de que el sistema no contaba ni con la experiencia ni con las capacidades previamente a su “creación”? ¿cuánto tiempo adicional se requiere para que se pueda desarrollar, de manera exitosa? ¿es posible instrumentar un programa de esta naturaleza y en estas condiciones, sin incorporar, como variable, el tiempo requerido por los diversos actores del sistema para desarrollar y aplicar exitosamente, los aprendizajes requeridos, así como el tiempo necesario por los responsables del programa para hacer los correspondientes ajustes, a partir de la evaluación permanente de su evolución e instrumentación?

Adicionalmente, en este sentido, es importante resaltar que el diseño original del CFUE decía estar concebido para desarrollarse, de forma prioritaria, a través de un programa de televisión, más algunas pautas divulgadas por medios digitales, y por la realidad con respecto al acceso tanto a la señal de televisión, como a internet, el MPPE ha anunciado la diversificación de los medios. En efecto, entre los anuncios, desde ese despacho se ha señalado que “se recurrió a todas las estrategias pedagógicas para garantizar la educación a distancia, televisión, radio, impresos, más todas las iniciativas regionales” para lograr mayor alcance. Sin embargo, a pesar de la forma en la que está hecha la afirmación y dada la experiencia, en parte reseñada en nuestra publicación anterior, pareciera que el MPPE no asume que cada una de las formas y plataformas incorporadas requiere el diseño de una estrategia pedagógica adecuada a su naturaleza.

Entre las “alternativas” que se han desarrollado, en diversas zonas del país, el MPPE, en sus notas de prensa, ha señalado, en muchos casos, sin mayor descripción, las siguientes: la incorporación de emisoras de radio al programa CFUE (sin explicar si se trata de un formato como el que utiliza el MPPE en su canal de MixCloud, en el que transmite el audio del programa de televisión, o si se trata de la creación de programas específicamente diseñados y producidos para ese medio), el Megáfono Pedagógico, la Carta Pedagógica, un encartado de Cada Familia Una Escuela a publicar los viernes en los medios impresos Ciudad Caracas, Ultimas Noticias, Correo El Orinoco y algunos “diarios del interior” que no se mencionaron; en Amazonas se presentaron como iniciativas el “Piapoco Pedagógico” y el Catumare Pedagógico, (esta segunda iniciativa es una “forma de trasladar las carpetas pedagógicas con las actividades de los niños sin interrumpir las actividades cotidianas de la cultura originaria”); Anzoátegui reportó contar con 12 radios comunitarias, para difundir información a los estudiantes; Falcón dice que ha instrumentado el “Buzón Pedagógico”, además de haber realizado ruedas de prensa para difundir información; en Mérida, dadas las múltiples fallas que impiden que las familias vean la transmisión del programa de televisión, han entregado libros de la Colección Bicentenario (actividad que se supone que forma parte de la dotación que se hace anualmente desde el MPPE); en Monagas reportaron la elaboración de micros audiovisuales, con invitados especiales, para promover la integración de las familias en el proceso; y en el Zulia, se mencionó la creación de 8 programas de radio y de la figura del “maestro popular” que se instrumenta en las zonas en las que existen permanentes fallas en el suministro de electricidad.

Como se recoge, hasta el momento, hay algunas iniciativas que no constituyen alternativas pedagógicas al programa de televisión y otras que son complementarias a lo que se instrumenta a través de las plataformas y redes centrales del CFUE. En todo caso, dada la escueta información disponible, es importante que el MPPE informe al país, a través de un mapa que tenga la relación de población y áreas alcanzadas, la diversidad de las alternativas y complementos que se han ido instrumentando a lo largo y ancho del país, en estas 11 semanas; además de una exposición detallada de las características de diseño e instrumentación de cada una de ellas, especificando la población estudiantil (con niveles y grados o años) a la que va dirigida, el tipo de actividades, las pautas de apoyo para las familias y especialmente, las formas de seguimiento, monitoreo y evaluación de su instrumentación y desempeño, para determinar el nivel de logro, en la calidad y completitud de los aprendizajes de los estudiantes atendidos.

En segundo lugar, están las afirmaciones de Iztúriz, relacionadas con la definición y propósito del programa CFUE. En tal sentido, ha afirmado que el CFUE “sirve de apoyo al sistema escolar”, lo que pareciera indicar que, en efecto, hay un sistema “escolar” que está en pleno funcionamiento y para el que, el CFUE, es solamente un recurso que, como también ha afirmado, brinda “herramientas pedagógicas para orientar y apoyar a las madres, padres y representantes en el proceso de enseñanza”.

Sin entrar en la evaluación de los detalles de la calidad del programa de televisión para los fines arriba enunciados, asumir esto como cierto, implicaría suponer que cada sección de cada escuela en Venezuela, cuenta con un sistema de trabajo que permite la comunicación permanente y efectiva de los docentes con las familias y los estudiantes, por lo que el programa de televisión, así como las actividades asignadas a través de él, constituyen un complemento accesorio al proceso educativo.

Sin embargo, de acuerdo a la misma presentación que se ha hecho desde el inicio del programa, y a las condiciones en las que se encuentran los protagonistas del proceso educativo en cada rincón de Venezuela, se sabe que, frente a la suspensión de las clases presenciales, el MPPE instrumentó una opción diferente, centrada en la emisión de un programa de televisión, a través del que se organiza y comunica a las familias, los contenidos y las actividades de aprendizaje que se deben desarrollar en los hogares, mientras dura la cuarentena.

El proceso, de acuerdo también a las afirmaciones del MPPE, incluye una “jerarquización de los contenidos” y supone el acompañamiento, a distancia, de los docentes, sin embargo, en términos reales y dadas las limitaciones de formación en el uso de las TICs, de movilidad y comunicación que estos experimentan, su rol, en muchos casos, se ha visto restringido a la corrección de portafolios, mientras, la definición de contenidos y la planificación y desarrollo de actividades, está determinada y establecida por lo presentado en el CFUE.

Por otra parte, cabe recordar que el CFUE, se inició como un intento de combinación entre “educación en casa” y “educación a distancia” a través de un programa de televisión de 45 minutos de duración, transmitido 2 veces al día por un grupo de televisoras, encabezadas por VTV, por lo que no contó con un diseño claro que fuera comunicado con detalles y con tiempo, ni a las escuelas, ni a las familias, para que cada actor del sector educativo, lo conociera, comprendiera su funcionamiento y tuviera las herramientas adecuadas para asumir su rol.

Es por lo sucedido desde el momento de su lanzamiento, hasta la fecha que ratificamos las preguntas hechas en la publicación anterior, y, ante las recientes afirmaciones de Istúriz, preguntamos además:

  1. ¿A partir de cuál información, y con cuáles procedimientos y criterios de evaluación, se basa el MPPE para calificar como exitosa la experiencia del CFUE durante estas 11 semanas?
  2. ¿Quién realizó el monitoreo, levantamiento y sistematización de la información que utiliza el MPPE para evaluar el desempeño del CFUE?
  3. ¿Cuál fue el universo y la selección de entidades, escuelas y secciones que se utilizaron para el proceso de evaluación?
  4. ¿Cuáles fueron los criterios utilizados para la “jerarquización” de los contenidos y cuál es dicha “jerarquización”?
  5. ¿Cómo se incorporaron los denominados “métodos alternos”, en el proceso de evaluación y desde cuándo fue incorporado, cada uno de ellos al proceso?
  6. ¿Dónde están publicados los insumos, procedimientos y los resultados para que todas las comunidades educativas y la ciudadanía en general, pueda conocer el procedimiento, los criterios y los resultados?

¿Cuántos estudiantes son efectivamente atendidos por el sistema?

Finalmente, es importante mencionar que, durante el mes de mayo, se recibió una información procedente de las zonas educativas sobre la carga de la información de la matrícula en el sistema de información del MPPE que llamó la atención por su discrepancia con las cifras manejadas pública y oficialmente.

Para ubicar esta información en contexto, es pertinente recordar, que el proceso de registro y carga de datos del sistema educativo, que incluye, entre otras cosas, la matrícula (la cantidad de estudiantes activos en el sistema, registrados por escuela y sección), se realiza al inicio y cierre del año escolar, pero también se hace un registro intermedio para actualizar la información. De acuerdo a las pautas emanadas desde el MPPE, este año 2019-2020, dicha actualización comenzó en marzo y tenía previsto su culminación el pasado 22 de mayo.

Sin embargo, el 14 de mayo desde un circuito de uno de los Estados, se informó que la matrícula cargada en el Sistema Gestión Escolar Guaicaipuro (SGEG), aún no “alcanzaba” la cantidad de estudiantes registrados durante el año escolar anterior, 2018-2019, por lo que, desde algunos miembros de la red de supervisores se supone que el problema es una falla en la de carga de los datos por parte de las escuelas.

La información, llegó acompañada de la siguiente imagen, en la que se aprecia un cuadro con la relación de la carga de los datos por entidad y la solicitud a las escuelas, para que completaran el proceso, antes de que terminara el lapso correspondiente. Ver imagen a continuación:

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Imagen enviada a través de la red de supervisores del MPPE

Frente a esta situación, es importante hacer las siguientes preguntas:

  1. ¿El MPPE a través de los mecanismos propios del sistema de información y de las Zonas Educativas, no tiene información precisa de cuáles son las escuelas que han cargado los datos y en qué momento (y el estatus de la carga de data)?
  2. Dados los procesos de migración que se han registrado en el país, ¿la disminución en la matrícula, sólo puede ser explicada por una falla en la carga de la data?
  3. Después de casi dos meses de iniciado el proceso, ¿el ministerio no había activado sus alarmas, ni iniciado un proceso de revisión para conocer las causas de la variación en la matrícula?
  4. ¿Por qué el punto de comparación de la cifra es la matrícula del año escolar pasado y no la matrícula cargada al inicio del año escolar? ¿o será que la matrícula de inicio del año escolar, no se reportó?
  5. ¿Cómo está manejando el MPPE las fallas en la conexión y las deficiencias en los servicios públicos asociados, para garantizar que todas las escuelas puedan realizar la carga de los datos a tiempo?
  6. ¿Cómo decidió el MPPE abordar el registro de la data durante la contingencia, con cuáles protocolos y a través de qué medios?

A estas preguntas hay que agregar otra interrogante, porque, hay una gran discrepancia entre las cifras reportadas en ese cuadro y las que se han manejado públicamente por el MPPE y por el ejecutivo en general, en muchas de sus declaraciones. Como ejemplo de ello, está la información circulada por las redes del sistema, sobre la cantidad de familias participantes en la encuesta hecha a través del Sistema Patria, sobre la continuidad de la modalidad de educación a distancia hasta la culminación del presente año escolar.

De acuerdo a los resultados divulgados oficialmente, el “universo” a consultar eran 8.944.489 personas, miembros de familias con niños y jóvenes en edad escolar y, la cantidad reportada de personas que respondieron la consulta, es de 6.318.397, casi un millón más que los estudiantes registrados en el sistema tanto el año escolar pasado, como el actual (Matrícula del año escolar 2018-2019: 5.362.572 y matrícula registrada en el año escolar actual 5.853.302), lo que significa que, además de no haber hermanos estudiando al mismo tiempo en el sistema educativo venezolano, la consulta fue respondida por más de un miembro por familia, sin especificar, cuántos respondieron por familia y si sus respuestas eran coincidentes o divergentes. Ver imagen a continuación:

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Captura de pantalla de las instrucciones enviadas a través de la red de supervisores del MPPE

Frente a tal discrepancia, la pregunta para el MPPE, es: ¿cuál es la información cierta?

Derecho a la Educación en Cuarentena


Desde el 16 de marzo, cuando inició la suspensión de clases presenciales y su sustitución por el programa denominado “Cada Familia, una Escuela” (CFUE), han transcurrido 7 semanas. A lo largo de ese tiempo el ejecutivo, ha tomado diversas decisiones que se han hecho efectivas a través, o bajo la coordinación, del Ministerio del Poder Popular para la Educación (MPPE).

Como dato previo, cabe resaltar que hasta el 12 de marzo, la información difundida por el MPPE, a través de sus medios digitales y comunicaciones, estaba dirigida a informar a las comunidades educativas sobre los riesgos del COVID-19 y algunas medidas de prevención, como por ejemplo, las diversas formas de saludarse, sin hacer contacto, para evitar el contagio. Incluso, ese día, el 12 de marzo, en videoconferencia con las zonas educativas, Aristóbulo Isturiz anunció el inicio de una campaña de información preventiva por el COVID-19 en todas las escuelas del país a partir del viernes 13 de marzo.

De hecho, hasta ese momento, la agenda del ministerio era otra, se había programado una jornada de discusión política, que debía haber iniciado en las redes de supervisores el lunes 9 de marzo y que, en encuentros que incluirían uno en las escuelas, con la participación de todos los trabajadores y organizaciones gremiales, tenía previsto finalizar el viernes 20. El debate en ese evento era de corte político y sobre el documento titulado “Las sanciones son un Crimen”.

Sin embargo, esa jornada y así como la campaña informativa, y el resto de la planificación del sistema, se vieron interrumpidas con el anuncio hecho por Delcy Rodríguez, el 13 de marzo, a mediodía, en cadena nacional. El mismo incluía la suspensión de clases, en todo el territorio nacional, a partir del lunes 16 de marzo, como parte de las acciones a tomar en el marco del Decreto 4.160 (GOE 6.519 del 13/03 con el que declara el Estado de Excepción).

Cabe señalar que, a pesar del anuncio, ese viernes, en horas de la tarde, el despacho del MPPE, elaboró una instrucción, firmada por la Viceministra, en la que se instruía a los supervisores a estar informados sobre el COVID-19, para mantener una “comunicación veraz y objetiva para dar respuesta, minimizando la preocupación del colectivo institucional y comunitario”. En ese momento, la prioridad parecía seguir siendo brindar información unificada y coordinar con los representantes de UNICEF en las regiones. A continuación, el texto citado:

Orientación viceministerio

(Esa instrucción fue difundida posteriormente, generando cierta confusión, porque los términos en los que fue redactada, no incluían las pautas a desarrollar a partir de la suspensión de clases decretada el día de su elaboración).

Volviendo al anuncio de la suspensión de clases, cabe resaltar que en el mismo, se informó que el ministerio había presentado un “plan de trabajo” para el desarrollo de las clases a distancia, con tareas dirigidas. Esa información que fue reiterada en diversos momentos y medios, se recoge en la siguiente captura de pantalla tomada de la página de VTV:

Imagen 1 Clases dirigidas

En este punto, es importante señalar que, de acuerdo con la información suministrada, el MPPE, a pesar del anuncio hecho el día 12, manejaba como opción la suspensión de las clases presenciales y había preparado un “plan de trabajo” para continuar con el año escolar, por lo que cabe preguntar:

¿Qué contenía ese plan para la “atención de las clases a distancias y con tareas dirigidas” (VTV Dixit)? ¿Para cuánto tiempo estaba diseñado? ¿Con base a cuál información, sobre la situación de los estudiantes y sus familias, de los servicios y mecanismos de comunicación, sobre la disponibilidad e idoneidad de materiales y recursos pedagógicos, y sobre la situación y capacitación de los docentes y directivos para trabajar en una modalidad diferente a la presencial, entre otras, se elaboró dicho “plan”? ¿Dónde está disponible la documentación respectiva?

Adicionalmente, como la suspensión de las clases era parte de las medidas derivadas del Decreto 4.160, se suponía que ésta sería por el tiempo de duración del mismo, incluyendo sus prórrogas, lo que implicaba que, en la elaboración del “plan” presentado por el ministerio, se debían incluir diversos escenarios temporales, así como las medidas y estrategias para manejarlos.

¿Incluía dicho “plan”, los posibles escenarios y las opciones para atender el desarrollo del resto año escolar 2019-2020, sin regresar a las aulas? ¿Qué medidas específicas se proponían para minimizar el impacto en la calidad de la educación, incluyendo el tratamiento a la diversidad de situaciones en todo el territorio nacional, para evitar un aumento en la discriminación en la garantía de los derechos asociados, como efecto de la misma?

Una vez hecho el anuncio, durante el fin de semana del 14 y 15 de marzo, desde algunas zonas educativas, llegaron pautas a las escuelas, que incluían, la presencia de los docentes, el lunes 16 para planificar las actividades. (En el Estado Aragua, por ejemplo, se divulgó un audio en el que la Autoridad Única informaba que las actividades estaban suspendidas, pero que el personal tenía que ir a las escuelas a planificar, organizar la elaboración y distribución del PAE y además, convocaba a los padres para que fueran a buscar las pautas elaboradas por los docentes, incluyendo las tareas, y, por supuesto, el PAE). Estas pautas no fueron difundidas con unidad de criterio, en todo el territorio nacional.

En este punto, es importante resaltar, que a partir del anuncio, comenzaron a circular instrucciones y documentos, regionales y nacionales, de manera diversa en términos de medios, contenido, origen y momento de envío, lo que genera una pregunta sobre el diseño y la coordinación del programa:

¿Esta diversidad respondía a la necesidad de diseñar respuestas específicas, de acuerdo a las condiciones y necesidades regionales, o se derivaba de las diferencias en la capacidad de respuesta, tanto de las diversas instancias por nivel del MPPE, como de sus órganos desconcentrados (incluyendo zonas educativas, redes de supervisión y escuelas)?

Sin embargo, por un documento que fue elaborado el 15 de marzo y editado por última vez el 16, (a menos de 2 horas de darse inicio al programa de televisión, en el que se especificarían las características de la suspensión de actividades), que comenzó a circular a través de la red de supervisores en diversas entidades del país, las instrucciones mantenían la lógica previa a la suspensión de clases, señalando, por una parte, la obligación de los docentes de desarrollar actividades de información para la población estudiantil, que incluían “charlas y carteleras”; y por la otra, estableciendo la obligación a los directivos de “valorar” si algún estudiante presentaba los síntomas previstos, para “orientar” a la madre, padre y/o responsable a llevarlo al centro de salud más cercano y notificarlo al equipo de supervisión. (ver capturas de pantalla a continuación)

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Este documento de 35 páginas, organizadas en 3 secciones, tenía además, una contradicción, entre lo contenido en las dos primeras partes y lo especificado en la tercera. De hecho, en las dos primeras, lo único que se señalaba como prohibido eran las actividades, eventos, y concentraciones que generaran aglomeraciones y aglutinamiento de personas en todas las instituciones del sector educativo. Incluso, “orientaba” a realizar en las escuelas, un programa de lavado regular de manos, diario y supervisado, por lo menos 5 veces al día.

Sin embargo, en la parte, correspondiente al “Plan de Acción Pedagógica”, sin anunciar abiertamente que estaban suspendidas las clases presenciales, se establecía: que el directivo debía organizar las jornadas con su personal, que los docentes se declaraban “en actividad permanente dentro de sus instituciones educativas”, que se debían establecer grupos de permanencia en las escuelas en “el marco de la estrategia de escuelas abiertas”; y que se debía establecer un sistema de comunicación permanente, con la familia y los estudiantes, que incluía “encuentros semanales”, entre otras.

Como se puede ver, a pesar de que la última edición del documento, fue a muy poco tiempo de la primera emisión del programa de televisión, en las “orientaciones”, o pautas, no estaban recogidas algunas que, para ese momento, se anunciarían como parte de la instrumentación del Plan CFUE. Dado que se trató de un documento elaborado por el nivel central del MPPE, se presume que, en ese momento, no se había afinado y acordado o comunicado, con suficiente precisión, el diseño del Plan.

Ese documento terminaba con una serie de “orientaciones” de contenido y actividades, por nivel, para toda la primera semana, pero partiendo de dos premisas:

  • Para educación inicial y primaria, los docentes debían desarrollar la planificación “en concordancia con la caracterización de su grupo, tomando en cuenta las particularidades de cada estudiante, para generar el sistema de apoyo familiar” y, en todo caso, se les asignaba la responsabilidad de orientar a las familias en el desarrollo del cronograma de actividades diseñado.
  • Para educación media se informaba que las instrucciones serían enviadas semanalmente desde las zonas educativas y que, por estar a la altura del cierre del segundo momento, la “orientación” era que esa primera semana, se desarrollarían “actividades de reforzamiento”, de acuerdo a las necesidades de los estudiantes.

En este último punto dirigido a educación media, se aprecia también una diferencia fundamental, con los otros niveles, especialmente, con educación primaria, al que, por las mismas razones, también le hubiese resultado de utilidad, el desarrollo de “actividades de reforzamiento”, como pauta general.

Como se aprecia en el contenido del documento, el plan parte de la premisa de que los docentes tenían las condiciones para mantener comunicación oportuna y adecuada con las familias, de forma de poder orientarlos en su nueva función en el sistema educativo. Por lo que cabe preguntar:

¿Cuál era la información base que, sobre las condiciones de vida de los docentes y las familias, estaba manejando o asumiendo el MPPE cuando elaboró esas instrucciones? ¿Tenía el MPPE un inventario del estado de los servicios públicos, como electricidad y transporte, de las telecomunicaciones en todas sus variantes, así como de la existencia y capacidad de los equipos y recursos económicos para financiar los costos de conectividad, de las familias y de los docentes, que permitiera sustentar la aplicación del plan, tal como debía haber sido diseñado? ¿Conocía la capacidad específica de cada docente para desarrollar un proceso de educación a distancia, así como para diseñar actividades que permitieran a las familias asumir un nuevo rol, sin preparación previa? ¿Conocía la capacidad de cada una de las familias para acompañar el proceso de aprendizaje de los estudiantes, en el nuevo rol que le correspondería asumir, como para diseñar una estrategia con planes y materiales aplicables en cada caso?

Iniciada la suspensión de clases, el lunes 16 de marzo, a las 10 am, por el canal de televisión del Estado, comenzó la emisión del programa denominado Cada Familia Una Escuela (CFUE), con una intervención de Aristóbulo Istúriz, a modo de presentación. En ella se planteó:

  • que ese día comenzaba la suspensión temporal de las clases y que la misma, coincidía con el cierre del segundo lapso o momento, que se iniciaba ese 16 de marzo y terminaba el 24;
  • que para continuar con el proceso educativo se utilizarían “todas las estrategias posibles” y diversos medios, pero fundamentalmente, la televisión;
  • que el programa tenía 3 componentes: información para la prevención de la enfermedad, acciones pedagógicas para avanzar en la formación a distancia y, el mejor uso que se pueda hacer de las comunicaciones y las redes sociales;
  • que era un programa de “orientación y apoyo a la familia en el proceso de formación”;
  • que contendría las líneas, los contenidos y la organización de los mismos en el tiempo (los capítulos del programa, determinan los contenidos a desarrollar, de lunes a viernes, en cada nivel de educación básica);
  • que lo tratado en el programa sería reforzado con el uso de las TICs;
  • que el portafolio sería utilizado como “metodología de evaluación”;
  • y finalmente, que la difusión se haría a través de VTV y otros canales “hermanos”, por varias emisoras de radio y por las “redes sociales”.

Con esa descripción, se planteó dos nuevos grupos de interrogantes sobre el diseño del programa y su adecuación al proceso educativo para cada docente y su grupo de estudiantes. El primero de ellos es: ¿Tenía el programa un diseño que efectivamente apoyara a la familia en su nuevo rol en el proceso de formación de los estudiantes? ¿Qué pasaría con las familias en las que, más allá de las técnicas pedagógicas requeridas, ninguno de sus miembros contara con los conocimientos previos como para acompañar los aprendizajes? ¿Qué podían hacer las familias que no contaban con los recursos pedagógicos, equipos y servicios públicos, que les permitieran realizar su nuevo rol?

Y el segundo: ¿Con un programa con contenidos y sugerencias de actividades generales, sería factible hacer un cierre efectivo y eficaz del momento pedagógico y garantizar los aprendizajes de cada curso, o esa estrategia sumaba un riesgo adicional, al proceso de aprendizaje de los estudiantes?

En efecto, como el programa iniciaba simultáneamente con la culminación de un momento pedagógico, en el que, como es lógico, en cada sección se deberían cerrar los procesos de aprendizaje en curso, era importante considerar, los efectos potenciales de las rupturas de continuidad y los cambios en las modalidades de los procesos.

De hecho, la decisión de suspender las clases presenciales, tenía asociados varios eventos que generaban impactos en el proceso educativo. El primero de ellos, fue el decreto de cuarentena, con todas las implicaciones que tenía asociadas, incluyendo los efectos emocionales en todos los miembros de las familias, por los cambios en las rutinas y en su dinámica de vida; el segundo, la ruptura de la continuidad en el proceso educativo que se dio con el paso, sin transición, preparación y acoplamiento, de la modalidad presencial, a la combinación planteada en el CFUE, que se puede considerar una ruptura de forma; y el tercero, el que se deriva de los cambios en la secuencia y progresión de contenidos, de los que se estaban trabajando en cada aula, a los planteados de forma genérica e incompleta, en el programa de televisión, lo que puede constituir una ruptura de fondo.

Ante ello, la pregunta que debe responder el MPPE es: ¿cuánto se afectó el proceso de formación y aprendizaje, para cada estudiante, y especialmente y en función de ello, cómo se plantea hacer la recuperación y restauración efectiva, de los aprendizajes perdidos? En este caso, la pregunta cobra especial importancia, porque el resultado siempre será producto, de la contingencia imprevista por el COVID-19 y la política pública diseñada e instrumentada por el Estado, para abordar dicha contingencia.

Como se sabe, el programa, durante su primera fase, hasta el 10 de abril, tenía una duración de entre 40 y 50 minutos, sin comerciales y era emitido 2 veces al día, a las 10 am y a las 2 pm. Durante ese tiempo, había una introducción hecha por el Viceministro de Comunidades Educativas, que duraba entre 8 y 10 minutos, y posteriormente, un grupo de docentes de inicial, primaria y media, presentaban en pocos minutos el “desarrollo” del tema para cada nivel. Esas presentaciones eran acompañadas por un segmento, en el que un docente de educación especial, mencionaba algunas ideas para “adecuar” los contenidos a los estudiantes con necesidades especiales. En algunas ediciones, uno o varios docentes de FUNDABIT presentaba ideas adicionales a ser desarrolladas con las aplicaciones instaladas en las computadoras Canaima. Y, en todas las ediciones, durante todo el programa, un intérprete compartía, en lenguaje de señas, todo lo que se decía en él.

Desde la primera edición, los programas televisivos, fueron publicados en el canal de Youtube de VTV, en una lista reproducción exclusiva. Posteriormente, se incluyeron en la plataforma Mixcloud, a pesar de que en ese caso, sólo se puede escuchar el audio del programa. El MPPE también facilitó un enlace a la biblioteca multimedia de FUNDABIT, desde su página y a partir del 27 de marzo, se activó una cuenta en Instagram, en la que se compartían algunas de las actividades que se mencionaban diariamente en el programa de televisión.

En este punto, es importante resaltar que Mixcloud es una plataforma dedicada a la difusión de música, programas de radio y audios, por tanto, carece de sentido que se ofrezca, como material para un programa de educación a distancia, la reproducción de los audios de programas emitidos por televisión. El MPPE debería saber que se trata de dos formatos con lógicas, necesidades y capacidades de comunicación diferentes, por lo que, si se quiere utilizar esa plataforma, cada programa de los emitidos por televisión, debe ser rediseñado y grabado, específicamente para ella.

El sábado 11 de abril, en cadena nacional, Delcy Rodríguez anuncia la extensión del estado de alarma y en consecuencia la cuarentena por 30 días más, ésta extensión se hizo oficial mediante el Decreto 4.186 publicado el 12 de abril en la GOE 6.528.

El 13 de abril, se produjo un cambio en el formato del programa CFUE. Se pasó de la producción de uno a dos programas diarios, dirigidos a niveles diferentes. El programa emitido en la mañana, estaba dirigido a educación inicial y primaria, y el de la tarde, a media diversificada o general y técnica. En ambas ediciones se mantuvo la sección para la adecuación de las pautas pedagógicas, para los estudiantes con necesidades especiales y una sobre el uso de las TICs.

El día de inicio de la segunda fase, en el medio “Correo del Orinoco” se afirmó que el programa contaba con la difusión en los siguientes medios “ViveTV, Telearagua, Corazón Llanero, Radio Nacional de Venezuela, TVES, Alba Ciudad y TVFanb, esta última transmitirá a las 4 pm el espacio para niños y niñas de Educación Inicial y Primaria, y a las 5 pm el bloque para los niveles de Educación Media y Media Técnica.”

En las ediciones del primer día de la segunda fase de CFUE, el 13 de abril, la introducción también estuvo a cargo de Aristóbulo Istúriz, quien dijo que la instrumentación de la primera fase había sido exitosa y que habían logrado terminar el segundo lapso antes de semana santa, por lo que ese día arrancaban con el tercer lapso.

Antes de seguir, es importante mencionar que, con fecha 23 de abril, la Zona Educativa del Zulia, elaboró un instructivo en el que se señalaban los días 28 y 29 de ese mes, como los días de entrega del portafolios con el que se iniciaba el cierre del segundo momento pedagógico. Esto debía suceder, 15 días después de que el MPPE había declarado el “cierre exitoso” del segundo momento. (Ver el instructivo en las imágenes siguientes)

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De acuerdo a esa información, cabe hacer un nuevo grupo de preguntas al MPPE: ¿cuál fue el proceso de evaluación, incluyendo los instrumentos y criterios utilizados, que el MPPE empleó para evaluar el cierre del segundo momento pedagógico, y que le permitió  afirmar que había sido exitoso? ¿en cuántas escuelas y secciones, en todo el país, se logró el cierre efectivo del segundo momento pedagógico en el tiempo indicado en el calendario? ¿en cuántas el cierre se programó, como en el Zulia, para realizarse en días posteriores? ¿cuántos días del tercer momento pedagógico se utilizaron, en cada escuela y sección, para terminar el cierre del segundo momento? ¿cómo se va a recuperar ese tiempo, en cada caso? ¿no es esta una razón más para plantear una modificación del calendario escolar?

Sobre el tercer momento pedagógico, Aristóbulo Istúriz, en su introducción en los programas del día 13 de abril, dijo que el mismo terminaría a finales de junio, y para ello, contaría con la nueva estructura del programa de televisión, la de las dos emisiones diarias. Agregó que, para poder profundizar, además de duplicar el tiempo del programa, el MPPE había hecho una selección de los contenidos de “mayor importancia” para la “promoción” de los estudiantes. Finalmente, anunció la incorporación del componente de atención psicosocial, como parte de CFUE.

Sobre las modificaciones anunciadas ese día, es importante resaltar que, duplicar el tiempo de emisión, no necesariamente, se puede considerar suficiente, si es el medio primordial para el desarrollo del acompañamiento a las familias para todos los niveles de educación básica. Pero también es importante hacer unas preguntas al MPPE:

¿Cuál fue el criterio para la selección de los contenidos de “mayor importancia” y qué sucederá con el resto de los contenidos que se excluirán para poder terminar el año escolar con la nueva modalidad, y en el tiempo estipulado? ¿Se trata de contenidos prescindibles o se plantea su recuperación posterior? Si se plantea su recuperación, ¿se hará extendiendo la duración del año escolar siguiente?

A partir del inicio de esta segunda etapa de CFUE, se instrumentaron también algunos cambios en los medios de comunicación asociados: se activaron progresivamente las cuentas de Twiter y Facebook del programa, se creó un canal en Youtube para el uso exclusivo de la programación de CFUE, se mantuvo el vínculo con la biblioteca de FUNDABIT y se abrió una página web independiente, desde el dominio de FUNDABIT, aunque vinculada a la del MPPE a través de un enlace. En esta página comenzó la publicación de un material que mencionaba el tema del día, con su especificidad por nivel, con las actividades sugeridas, añadiendo, en algunos casos los aprendizajes esperados. Los contenidos de las redes sociales, así como los de las secciones de la nueva página, han ido experimentando algunas variaciones, en el tiempo.

Dada la coincidencia del anuncio de la extensión de la cuarentena, con la presentación de la segunda fase de CFUE, Aristóbulo Istúriz, también anunció que se iba a realizar una consulta para determinar si se culminaba el año escolar con la nueva modalidad introducida con dicho Plan. En su anuncio, dijo que la propuesta que tenía el MPPE, era la culminación del año escolar a distancia, y que con la consulta, estaban midiendo el apoyo de las familias a esa alternativa. Sin embargo, la consulta se realizó solamente a través de la plataforma “Patria”, sin consultar a todas las organizaciones del sector, incluyendo las organizaciones gremiales que manifestaron su desacuerdo con la forma como se realizó la “consulta”.

En este punto, es fundamental que el país conozca con detalle, los datos reales de la consulta, incluyendo las familias que efectivamente pudieron participar en la misma, con su distribución geográfica y por nivel socioeconómico, ya que para responderla, se requería conexión a internet.

Pero también es importante saber, cuáles son los escenarios y alternativas que se están manejando en el MPPE, si, en el transcurso entre este momento y el final del año escolar, se dan las condiciones y se decide retomar directa o progresivamente la normalidad en las actividades, por lo que las familias no podrían continuar cumpliendo con el rol asignado en el marco del CFUE, y tendrían un problema adicional que resolver.

Como datos complementarios a este recuento, es importante reseñar que:

– El programa de televisión, desde sus inicios, fue publicado en una lista de reproducción del canal de “programas completos” de VTV. Sin embargo, la carga de esos programas, en ese canal, se detuvo el 21 de abril.

– También desde la primera edición, el programa ha presentado problemas diversos en su diseño y producción, entre los que cabe señalar, como los más graves, los que incluyeron errores de contenido por parte de los docentes. El acceso a esos programas fue cerrado en el canal de VTV. En las siguientes imágenes se puede ver: en primer lugar, la portada de la lista de reproducción asociada a ese canal (en la que se aprecia que sólo se cargaron 34 videos); en segundo lugar, la captura de pantalla con los programas de los días 14 y 15 de abril, cerrados al acceso del público; y en tercer lugar, la captura de pantalla, que incluye la última parte de la lista, en la que se pueden apreciar dos eventos de interés, el primero es que el programa del día 16 de abril, que inicialmente duraba un poco más de 43 minutos (tal como se aprecia en la segunda imagen), fue vuelto a cargar, pero suprimiendo una parte del mismo (específicamente, una que presentaba errores), y el segundo, es que, los dos últimos programas, que se estima fueron transmitidos el 22 de abril, también fueron cerrados al acceso del público en general.

– La creación del canal de Youtube, específicamente diseñado para CFUE suponía que los programas que no habían sido cargados en el canal de VTV, comenzarían a aparecer en ese nuevo medio. Sin embargo, tal como se aprecia en las siguientes capturas de pantalla de la parrilla de videos disponibles, a partir del 22 de abril, en lugar de cargar los videos correspondientes a los programas de cada día, se publica una imagen con la fecha, con música de fondo, y en los comentarios se especifica el contenido del programa. Lo que lleva a preguntar: ¿si no se utiliza este canal, tampoco, como repositorio de videos, cuál es la utilidad de tenerlo y qué clase de recurso para educación a distancia es? ¿qué hacen las familias que, por alguna razón no pudieron ver el correspondiente programa en la emisión diaria, o que quieren o necesitan repasar algún aspecto, y que, a pesar de tener acceso a internet, no tienen donde verlo, solo lo escuchan en Mixcloud?

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Las imagenes presentadas arriba contienen dos capturas de pantalla de la parrilla disponible hasta el 1 de mayo, en las que se puede apreciar que, a partir del 22 de abril no hay más programas disponibles y las instrucciones sobre los programas de los últimos días, incluyendo 30 de abril y 1 de mayo, fueron cargados con anticipación; dos capturas de la descripción que aparece en la publicación correspondiente al 23 de abril; y una captura con un dato interesante,  la información del canal, señala que la ubicación del mismo es en “Chile”. Por cierto, entre los videos de los programas que sí fueron cargados, se encuentran algunos de los cerrados al público en el canal de VTV, y el que fue recortado, se puede ver completo.

– A pesar de que, en cadena nacional, se hizo el anuncio de que el canal ViveTV, pasaría a la administración del MPPE para su uso como canal educativo, hasta el jueves 30 de abril, la página del canal no contenía información específica al respecto (ver capturas de pantalla) y la cuenta de twitter asociada no había cambiado, en términos del contenido de las publicaciones, al asociado al uso educativo que debería tener el canal, más allá de publicaciones esporádicas y genéricas sobre ese anuncio. Adicionalmente, el canal de Youtube de ViveTV, tal como se observa en las capturas de pantalla, hasta esta semana se mantenía sin modificaciones asociadas al cambio decretado.

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– En cuanto al repositorio de audios cargados en la cuenta MixCloud abierta para el programa, es importante señalar que, hasta el 30 de abril, había 41 programas disponibles, solamente en audio, todos identificados por la fecha de emisión. También se cargaron dos archivos como “historias” pero se desconoce la vinculación de los mismos con el programa.

– En cuanto a las redes sociales del programa, cabe resaltar que, hasta el momento, se encontraron cuentas en Facebook, Instagram y Twitter. La primera en estar activa, tal como se señaló anteriormente, fue la cuenta en Instagram en la que, desde el 27 de marzo comenzaron a cargar, diariamente, publicaciones de varias imágenes. Al 30 de abril, tenían 84 publicaciones, en su mayoría con información sobre las actividades sugeridas diariamente en el programa de televisión. En esta red, hay que mencionar que se produjo un cambio de formato e interacción. En efecto, del 27 de marzo al 13 de abril, la mayoría de las publicaciones eran imágenes con texto, imitando letra  escrita a mano que parecían hechas exclusivamente para esa red. También se producía cierta interacción con los usuarios que escribían en los comentarios, interacción que llegó a concretarse con la carga de varios videos, con fragmentos del programa de televisión, que, de acuerdo a la interacción, los usuarios requerían. A partir de ese momento, el formato y la dinámica, pasó a ser unificada con la del resto de los medios. (Ver capturas).

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– En la cuenta de Twitter, el primer tuit fue publicado el 14 de abril a las 11:50 pm (ver capturas). Desde ese momento al 27 de abril, se registraron 67 tuits, en su mayoría, también con información sobre las actividades sugeridas en el programa de televisión.

– La primera publicación de la página de Facebook se realizó el 10 de abril a las 9 y media de la noche, después de cargar las imágenes de perfil y de portada de la misma. Esta publicación contenía las actividades a realizar asignadas ese día, en el respectivo programa. Desde ese momento hasta el 27 de abril, se habían hecho 33 publicaciones, de las que el 64% correspondían a pautas pedagógicas complementarias a los programas de televisión de cada día, el 21% a cambios en el logo o en la imagen de portada, y el 15% a información complementaria como los horarios de emisión del programa en televisión, la incorporación de Vive TV al grupo de televisoras y una propaganda del PSUV sobre el programa Cada Familia Una Escuela. Cabe mencionar que la misma propaganda fue difundida en Instagram y en Twitter, pero en la única red social que no apareció firmada e identificada con el partido político, fue en Twitter, sin embargo, en ese caso, la publicación fue un retuit de la cuenta de Nicolás Maduro.

Las siguientes capturas incluyen: la imagen con el primer tuit, la portada de la cuenta en Facebook, y las imágenes del final de la propaganda, en las 3 redes. En este caso, se resalta la firma de la propaganda, porque es evidencia del uso de los medios oficiales del sistema educativo, con fines político-partidistas, contraviniendo las normas y la legislación vigente.

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De acuerdo a lo apreciado en las redes sociales, hasta el momento, y con algunas excepciones, la mayor parte del tiempo han funcionado más como carteleras en las que CFUE publica algunos materiales complementarios a los programas de televisión, que como medios de interacción para la educación a distancia. Específicamente, como ejemplo ilustrativo, en Facebook, a lo largo los días reseñados hasta el momento, hubo 22 comentarios entre todas las publicaciones, de los cuáles, solo 5 tenían interacción o respuesta . Es importante señalar que 14 de esos comentarios se hicieron el 24 de abril, en una de las publicaciones que anunciaba el uso del canal ViveTV como canal educativo, de ellos, más de la mitad señalaban lo inapropiado de esa selección, porque en las zonas de residencia de quienes los publicaron, no llegaba la señal de dicho canal.

En este punto, cabe preguntar: ¿la selección de ViveTV como canal, para asignarle el uso educativo, fue la más acertada, tomando en consideración que no tiene señal en partes del territorio nacional? ¿Qué pasará con los lugares a donde no llega la señal? y por otra parte, ¿cuál es el sentido de tener una serie de cuentas activas en las redes sociales, si el uso que se les da, es solo de cartelera? ¿Tiene el MPPE personal capacitado para manejar las redes sociales de CFUE, como redes para apoyar un programa de Educación a Distancia?

– Desde casi el inicio del programa, en la página del MPPE había un enlace activo con la Biblioteca Digital de FUNDABIT. Esa sección de ese portal, se presenta como un espacio “interactivo” (ver la descripción en la imagen con la portada de la “colección del maestro”) aunque no se encontraron los mecanismos para el desarrollo de la interacción. Se organiza en 5 secciones: Tutoriales, Colección Bicentenario, Colección del Maestro, Micros Radiofónicos y Micros Audiovisuales. Se suponía que, al ser un recurso de apoyo al CFUE, este repositorio de materiales, se fuera nutriendo, progresivamente, con material adicional y adecuado a las necesidades de las familias, los docentes y los estudiantes, para la instrumentación del programa, sin embargo, desde el inicio del mismo, hasta la fecha, el repositorio sigue siendo el mismo.

– Estas secciones contienen lo siguiente: 6 Tutoriales (3 guías descargables y 3 videos), 53 archivos de la Colección Bicentenario (una guía para Educación Inicial, 24 libros -4 por grado- para educación primaria, 28 libros de educación media -7 para primer año, 6 para segundo año, y 5 de tercero a quinto año-), con una sección para la revista Tricolor (en este caso, es importante resaltar que la sección, hasta hace unos días tenía un mecanismo para descargar o leer los 6 últimos ejemplares de la revista y, a partir de hoy, tiene una portada que ofrece ver el último número de la revista, de forma interactiva, sin embargo, hasta el momento, los mecanismos que incluye, se limitan a facilitar la lectura del texto digital en línea. Ver imágenes), 116 documentos en la Colección del Maestro (esta colección tiene elementos que revelan fallas en la curaduría, tanto por algunos detalles de tipeo, como en la selección de algunos ejemplares que parecieran estar dirigidos más a la formación política de los docentes), 4 Micros Radiofónicos y 8 Micros Audiovisuales.

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– Es importante mencionar que la biblioteca digital de FUNDABIT, está dirigida fundamentalmente a estudiantes y docentes, y, a pesar de haberse incorporado al CFUE desde sus inicios, no incluye ningún material dirigido a las familias, para comprender y apoyar el nuevo rol que les ha correspondido asumir desde el 16 de marzo. Por otra parte, cabe mencionar que esta página ha experimentado caídas de la conexión en varias oportunidades (ver imagen), por lo que, es imprescindible que el MPPE revise y garantice su estabilidad, si se mantiene incorporada como un recurso de CFUE.

– Finalmente, con la creación de la página para el programa CFUE, el banner que se usaba para bajar la publicación del MPPE inicial, sobre el COVID-19, pasó a estar enlazada con esta nueva IP. Para ingresar tanto a esta página, como a la biblioteca digital de FUNDABIT, se debe ubicar el mecanismo en la web del MPPE, tal como se ve en esta imagen.botones en la Web MPPE

La página web arrancó con la mayoría de las secciones creadas, aunque varias que permanecían inactivas, se han ido activando, de forma progresiva, se presume que en el momento en el que se han comenzado a cargar los documentos y archivos relacionados.

La presentación y análisis de ésta como medio integrante de un programa de Educación a Distancia, se presentará en una publicación específicamente dedicada a ello. Sin embargo, se pueden adelantar algunos datos:

– Lo primero que hay que señalar es que tanto el menú de pestañas en la parte superior, como el de enlaces por imágenes en la parte inferior de la página, han cambiado en diversas oportunidades. Hoy, por ejemplo, (actualizando unos detalles de la publicación, encontramos una nueva imagen en la parte inferior de la página que lleva a una nueva sección, denominada “herramientas TIC” que incluiremos en nuestro análisis posterior)

– Como se aprecia en el encabezado, la página está diseñada con 8 secciones: las secciones denominadas Archivos y las identificadas con cada nivel, contienen material para apoyar el trabajo en cada una de las jornadas. En las secciones por nivel están disponibles las actividades por día y en la de archivo, las asignaciones semanales. (Ver capturas de pantalla)

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– Por otra parte, la pestaña identificada como Adultos, tiene dos secciones con los planes para las misiones, una para la Misión Róbinson y una para la Misión Ribas.

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– En la pestaña “Fundamentos” están disponibles las dos Gacetas Oficiales con los decretos correspondientes al Estado de Alarma, que sustentan la suspensión de las actividades presenciales. En esa pestaña, además se encuentran una serie de documentos con instrucciones del MPPE organizadas en 4 secciones: una con los planes generales, una por cada nivel y una con material del Estado Cojedes que se muestra como ejemplo de “guías pedagógicas”. Es importante hacer notar que, en la evolución de esta sección, así como recientemente fueron publicadas las “orientaciones” para educación primaria que no se encontraban disponibles en el transcurso de la semana, en la sección “planes” fue eliminado un documento referido al proceso de evaluación del segundo momento pedagógico, se presume que pudo resultar redundante mantenerlo en línea, con la publicación de su adecuación, como se ve en la captura previa de esa sección. (Ver capturas de pantalla)

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– En la sección denominada “Programa de TV” se encuentra un listado con los horarios de emisión del programa en cada canal, sin embargo, no tiene los enlaces para visitar las páginas de los canales y, poder conocer la programación completa, cosa que sería de mucha utilidad, en el caso de ViveTV,  si ya estuviera transformado efectivamente, en un canal educativo. Por otra parte, en la sección inferior de esa página se encuentran un par de enlaces que deberían llevar a los canales de CFUE en Youtube y en Mixcloud del MPPE, y que están referidos como espacios para encontrar los “programas completos”. Sin embargo, los enlaces conducen directamente a un programa, el 23 de marzo, en cada red, pero en el caso del enlace de Youtube, lo hace al que está cargado en el canal de “programas completos de VTV”. Una cosa más que llama la atención en esa página, es que para identificar el enlace de Mixcloud, usan el logo de otra plataforma similar, “Soundcloud”.

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Como se aprecia, hasta el momento, son muchas las preguntas que existen sobre la pertinencia y la calidad, así como el proceso de instrumentación, de la alternativa asumida por el MPPE, para responder a su obligación como garante del derecho a la educación, sin ningún tipo de discriminación en Venezuela, en el marco de la contingencia, producida por el COVID-19.

¿Recibirán algún tipo de respuesta, antes de que se dé por concluido el año escolar 2019-2020? ¿Mantendrá el MPPE su empeño en anteponer el cumplimiento de un cronograma, a la calidad de la formación de los estudiantes? ¿Qué pasará con las consecuencias de todas las irregularidades experimentadas hasta el momento, en la formación de nuestros Niños, Niñas y Adolescentes? ¿Cómo afectará al país, en su dinámica de vida en el corto plazo y en su potencial de progreso en el mediano y largo plazo, si no se garantiza la calidad en la educación, por un manejo inadecuado de la contingencia?

¿2 semanas garantizando, con éxito, el derecho a la educación en Venezuela?


La pandemia desencadenada por el Coronavirus 19, ha generado, una situación, sin precedentes, que implica un gran reto para la garantía del derecho a la educación, en todo el mundo.

En algunos casos, como en Venezuela, en el que la realización de ese derecho ya estaba altamente comprometida, el reto es mucho más grande.

Frente a ello, el ejecutivo suspendió las clases a partir del lunes 16 de marzo, a través de un anuncio hecho en cadena nacional el viernes 13. Eso sucedió a mitad del año escolar, faltando pocos días para el cierre de su segundo momento pedagógico (denominación utilizada para sustituir el término lapso).

En consecuencia, para dar continuidad al proceso educativo, el ministerio de educación, giró algunas instrucciones, entre ellas la creación del programa denominado “Cada Familia, Una Escuela”.

Ayer, una noticia publicada en el portal del ministerio de educación, afirma que ese plan se ha “desarrollado exitosamente en sus primeras 2 semanas”. Sin embargo, no es esa la información que tenemos de muchas regiones del país, ni la percepción que la ciudadanía tiene. (*)

En términos generales, lo que hemos recogido indica que hay mucha incertidumbre en las escuelas y en las familias sobre lo que implica el desarrollo del plan, qué debe hacer y cuáles son las responsabilidades de cada uno de los participantes, cómo debe desarrollarse el plan en las casas y cómo se establece la relación con el maestro y la escuela; también hay mucha inquietud y preocupación porque las comunicaciones no son efectivas, ni a través del programa de televisión, ni en los pocos documentos que circulan, así como tampoco en las comunicaciones parciales que se dan usando audios y textos, por los chats asociados a la red de supervisores de las zonas educativas.

Obviamente, la suspensión de clases, era una medida necesaria para evitar la propagación del virus, pero el lanzamiento del programa, ese o cualquier otro que se pudiera haber creado, y dado que en Venezuela no existen las condiciones para cambiar automáticamente de educación presencial a otra forma o modalidad, requería de dos acciones previas: una evaluación de condiciones y un diseño serio, completo y adecuado.

Estas acciones, que pueden ser progresivas e instrumentadas simultáneamente con otras, requieren tiempo, por lo que se supuso que el ministerio pudiera estar trabajando en ellas, sin interrumpir el año escolar, y en consecuencia, que existiera, claramente decretada, una etapa de adaptación, una especie de pausa sin interrupción, que permitiera adecuar el sistema y trabajar para que lo que sucediera garantizara el derecho a la educación para todos, sin discriminación de ningún tipo y con calidad. Eso es lo que esperaría que hiciera el ministerio, en lugar de apostar por mantener las fechas del calendario y “cumplir” con el cierre del período en curso,

Antes de seguir, es importante recalcar que, por los precedentes, incluyendo la pérdida de clases a raíz del apagón que afectó el año escolar pasado, el país sabe que el ministerio privilegia el cumplimiento de las fechas y la certificación, en lugar del aprendizaje. En efecto, en unas declaraciones recogidas por los responsables de prensa del MPPE el pasado 26, Aristóbulo Iztúriz afirmaba que “Este drama que ha ocurrido en el mundo se dio en medio del desarrollo educativo, culminando el segundo momento pedagógico, y nosotros estamos obligados a garantizarle al muchacho la validación de los estudios preservando su derecho a la salud y su derecho a la vida”. (**)

Obviamente, “validación de los estudios” se aproxima más a lo que se ha entendido en las dos últimas décadas en Venezuela por certificación de los aprendizajes, que en muchos casos, es automática y no necesariamente refleja la calidad y completitud de la formación desarrollada.

“Cada Familia, una Escuela”, o ¿es lo mismo “tarea para la casa” que una combinación de “educación en casa”, con “educación a distancia”?

Es importante hacer notar, en primer lugar, que lo que se propuso, como programa, fue instrumentar una especie de combinación entre “educación a distancia” y “educación en casa”, ambos alternativas con muy pocos, o sin precedentes, en la educación básica venezolana; y, en segundo lugar, que el proceso de instrumentación, arrancó con una instrucción que no pudo ser cumplida, que era la asistencia de los docentes a las escuelas el lunes 16, para diseñar alternativas y proponer estrategias que permitieran hacer realidad lo planteado como “Cada Familia, una Escuela”.

Como elemento de contexto, hay que decir, que esa instrucción, como tal, no podía ser cumplida, por tres razones fundamentales: la primera es la falta de condiciones para el traslado (ida y vuelta) y el trabajo de los docentes en las escuelas, especialmente, tomando en consideración las medidas de prevención necesarias, así como las fallas de transporte público y de gasolina en la mayor parte del país. (Eso, poniendo al margen, el resto de las condiciones de contexto que dificultaban la presencia y el trabajo de los docentes en las escuelas).

La segunda, la más importante para el desarrollo del programa, la inexistencia de un diseño general, de unas pautas pedagógicas que orientaran la transformación de un sistema en otro y que sirvieran de referencia para el trabajo que le correspondía desarrollar a los docentes. Hay que tener claro que no existe una forma de transformación automática de la educación presencial, desarrollada en las escuelas, a la educación a distancia y mucho menos, a la educación en casa.

Y la tercera, la de mayor peso para el desarrollo de la mencionada actividad, la falta de formación de los docentes tanto para desarrollar actividades de educación a distancia, como para desarrollarlas para un programa de educación en casa, mucho más si tenían que hacerlo de un día para otro.

Efectivamente, una cosa es que cada docente diseñe su planificación y la vaya ajustando a lo largo del año escolar, con un programa, unas pautas de trabajo y reglas de juego diseñadas previamente, y otra muy diferente es que más de medio millón de docentes (profesionales de la docencia y personas no profesionales ejerciendo funciones docentes, de acuerdo a la realidad actual del sistema educativo venezolano), cada uno en su escuela y con referencia en su aula, respondiendo a la diversidad de características y condiciones de las familias de sus estudiantes, diseñe la combinación a instrumentar, con las respectivas acciones de personalización de los aprendizajes, para ser desarrolladas en un programa de educación a distancia o en una alternativa de educación en casa.

Una dinámica como esa, hubiera tenido como consecuencia que, en el mejor de los casos, tomando en consideración las limitaciones de comunicación existentes, hubiéramos podido llegar a tener casi 30.000 variantes de dicha combinación, (asumiendo que la referencia sea el número de escuelas y no el número de secciones), con la imposibilidad de garantizar el éxito en su instrumentación y de poder evaluarlas para extraer de ellas, de su desarrollo y resultados, las características deseables y óptimas a generalizar, identificando también los ajustes necesarios, para lograr la combinación más adecuada para cada contexto y realidad.

A pesar de que la acción, con la que se pretendía descargar el peso del diseño en las escuelas y sus docentes, no pudo desarrollarse, el programa siguió su curso y ya lleva dos semanas de desarrollo, con pequeños retoques. En esta variante, el peso de la instrumentación, recae en las familias y toma de forma en un programa de televisión. Esto es así, salvo en aquellas zonas y comunidades, en las que tanto docentes como estudiantes, tengan equipos y medios de comunicación adecuados, para desarrollar alternativas de educación a distancia.

Desde la suspensión de clases, hasta ahora, se debería haber producido el tan necesario diseño y el ajuste progresivo de lo que se ha ido instrumentando, por parte del ministerio, sin embargo, hasta el momento, a pesar de algunos anuncios, tuits y notas de prensa que hacen referencia a algunas reuniones e intercambios para evaluar lo desarrollado y plantear propuestas de mejora, lo que hemos observado es el desarrollo precario del programa y que se ha mantenido el calendario escolar como si nada sucediera. (***)

¿Las condiciones previas garantizaban calidad en la educación?

Antes de continuar y para que quede más claro, lo que se está experimentando en  Venezuela, porque el sistema educativo no llegó a esta contingencia en óptimas condiciones, haremos un recuento de la situación, de forma puntual y lo más completo posible:

  1. Al momento de surgir el riesgo por el Coronavirus 19, en muchas partes del país había interrupciones de los servicios básicos, electricidad y agua, impidiendo el normal desenvolvimiento de la vida de las familias y de las actividades escolares, lo que comprometía y afectaba, la calidad, completitud y continuidad de la educación básica; así como la asistencia de los estudiantes que, en algunos casos faltaban a clases por no contar con agua en sus casas para lavar sus uniformes o para bañarse.
  2. Adicionalmente, las fallas en el sistema de transporte y en el suministro de gasolina, en muchas zonas del país, también comprometían la asistencia diaria de docentes y estudiantes a las escuelas. A lo que se suma que, en algunas zonas del país, no hay escuelas y mucho menos transporte escolar, por lo que los estudiantes y docentes, han dependido del transporte privado y público para poder mantenerse en el sistema. En algunos casos, el traslado se hace a pie, pero a ciertas distancias, esa no es una opción sostenible, y de hecho, afecta el rendimiento tanto de docentes como de estudiantes.
  3. Por otra parte, las condiciones de infraestructura y dotación de muchas escuelas, eran precarias, (situación agravada por la desaparición de un programa de mantenimiento y construcción de escuelas, con planificación y presupuesto, y el traslado de parte de esas responsabilidades y costos a las comunidades); las condiciones de trabajo y contratación de los docentes, así como los programas de formación oficial y los términos de incorporación al ejercicio, violaban las convenciones colectivas y lo establecido en el artículo 104 de la Constitución; los programas de estudio, así como los recursos e instrucciones pedagógicas producidos por el ministerio, no cumplían con un mínimo de calidad y tenían un sesgo ideológico, violando también lo establecido en el artículo 102 de la Constitución.
  4. En términos de servicios y condiciones, las fallas en el programa de alimentación escolar, que se considera complementario y parte de las condiciones para la realización del derecho a la educación, se agravaron por la falta de gas y las fallas en los servicios públicos en las escuelas, por la falta de dotación y no reposición o reparación de mobiliario y equipos, pero especialmente, por la disminución de la calidad, cantidad y recurrencia en la dotación de alimentos.
  5. De forma complementaria, la dotación de uniformes y útiles, así como de equipamiento informático, se producía con menor alcance y distribuida a lo largo del año escolar, afectando de forma diferencial, a los estudiantes.
  6. El calendario escolar tenía múltiples interrupciones, disminuyendo el tiempo, la calidad y continuidad de los aprendizajes, pero sin la instrumentación de ninguna medida de recuperación del tiempo perdido que no consistiera en comprimir las actividades en el mismo tiempo. Las interrupciones podían ser nacionales, regionales, locales, institucionales, o por aula, pero en ninguno de los casos, el ente rector planteaba soluciones, para su recuperación, diferentes a comprimir las actividades.
  7. La precaria evaluación del sistema, y en consecuencia, la ausencia de información sobre su desempeño, en todos sus niveles y dimensiones, generando una opacidad que impedía hacer ajustes oportunos, así como la participación de los actores del sistema y de los miembros de las comunidades en la toma de decisiones clave y en su regulación.
  8. La restricción de participación de los actores del sistema, también se vio afectada por la creación y formalización, de organizaciones paralelas a las naturales por sector, previamente existentes, para garantizar la afinidad partidista en las comunidades.
  9. Finalmente, las condiciones de comunicación asociadas al funcionamiento del sistema, conexión de internet y telefonía, eran precarias en todo el país, intermitentes o inexistentes en muchas zonas, lo que dificultaba tanto la comunicación del ministerio con la red de supervisores, como la consecuente secuencia de la comunicación de supervisores con directores, de directores con docentes y representantes, de docentes con sus estudiantes y con los representantes y de docentes, estudiantes y representantes, entre ellos, lo que impedía gestión cotidiana tanto del trabajo en equipo, como del desarrollo de coherencia en la gestión del sistema.

Esas, en términos muy generales, eran las condiciones pre-existentes al Coronavirus 19, en la educación básica en Venezuela.

Ante ellas, y especialmente, ante ellas en combinación con la ausencia de formación y mecanismos del sistema para la educación a distancia y el absoluto desconocimiento y precedentes de la educación en casa, el ministerio de educación, no podía tener como única alternativa crear un programa basado en esos dos conceptos, sin establecer un tiempo de diseño, preparación, adecuación e instrumentación del nuevo modelo, aunque ello implicara la modificación del calendario.

Pero, como ya se dijo previamente, consistente con la lógica desarrollada a lo largo de los años, el ministerio, optó nuevamente, por privilegiar las fechas y el otorgamiento de “certificaciones”, en lugar del aprendizaje y la calidad de la educación.

¿Qué es y hasta donde llega, “Cada Familia, una Escuela”?

El programa denominado “Cada Familia, una Escuela”, hasta el momento, consiste en el traslado a las familias, de la responsabilidad de facilitar el aprendizaje, sin proveer suficientes y adecuados recursos para ello, “acompañados” por un programa de televisión de 45 minutos de duración, en el que se presentan “pautas” para todos los niveles de educación básica, incorporando, adicionalmente, un segmento de educación especial. Y esperando que, en los casos en los que sea posible, es decir, que no estén afectados, por las precarias condiciones de comunicación, familias, estudiantes y docentes, puedan comunicarse de forma complementaria, por correo electrónico, chats o mensajes de texto.

Para su instrumentación, adicionalmente, desde el ministerio, se han enviado a las escuelas, a través de la red de supervisores, algunas pautas por chat (escritas o en audios), y en documentos digitales, breves e incompletos, para el propósito que, con ellos, se persigue. De hecho, el nivel de desarrollo, precisión y calidad de los componentes del programa, resultan insuficientes para garantizar el aprendizaje en una alternativa que parece estar en plena construcción, mientras se instrumenta, y que responde a una lógica muy diferente a la educación escolarizada y presencial.

Además, hasta el momento, la instrumentación de “Cada Familia, una Escuela”, parte de 10 premisas, no necesariamente ciertas:

  1. En todos los hogares del país, hay un televisor.
  2. A todos llega la señal de los canales en los que se transmite.
  3. En todos los hogares, hay luz a las horas en la que corresponde verlo.
  4. En todos los hogares hay miembros de la familia con conocimientos y capacidad para acompañar el aprendizaje de los estudiantes.
  5. El diseño del programa de televisión es adecuado y suficiente para cubrir las necesidades y contenidos de todos los niveles de educación básica, encada uno de sus grados, años, asignaturas y áreas.
  6. Los contenidos del programa de televisión son significativos y oportunos para todos y cada uno de los estudiantes.
  7. Hay materiales, equipos y recursos en cada casa para apoyar las actividades, investigaciones y realizar los ejercicios propuestos en el programa, así como para elaborar el portafolios. Eso incluye la existencia de una versión digital o en físico de los libros de la colección bicentenario, de la revista tricolor, y la existencia de computadoras o tablets canaimas.
  8. Las familias tienen recursos y medios para ir a las escuelas a buscar el PAE y para entregar el portafolios cuando se requiera.
  9. Las familias y los docentes tienen condiciones y medios para comunicarse.
  10. Los docentes y los directivos tienen condiciones y formación para desarrollar actividades de educación a distancia, para orientar a las familias sobre las actividades y dinámicas de la formación en casa y las familias tienen formación para facilitar los aprendizajes, sin la asistencia de los estudiantes a la escuela.

Efectivamente, la mayoría de esos supuestos no se cumplen. Muchos de los hogares no tienen acceso a internet y no todos los estudiantes y docentes, cuentan con una Canaima o una Tablet, no todos los hogares tienen televisión, algunos no tienen ni siquiera una radio y si la tienen, no necesariamente les llega la señal de las pocas emisoras que incluyen contenido educativo en su programación.

Para los hogares que no tienen acceso a internet, televisión o radio, la única forma de trabajar es con material impreso, y el programa Cada Familia, una Escuela, no contempla su diseño y producción, lo único que contempla es el uso de la colección bicentenario, que no es suficiente, ni para la realización de actividades en casa, asistidas por las familias, ni para la formación y orientación de los miembros de la familia, sobre como apoyar el aprendizaje de los estudiantes.

En muchas familias no hay personas que tengan el conocimiento y las competencias para orientar el aprendizaje de los estudiantes, más allá de lo que habían hecho hasta ahora, acompañándolos, mientras hacían las tareas que les mandaban para la casa.

Para estas familias, se requiere diseñar procesos de formación y acompañamiento, simultáneos al ejercicio de su rol, como los que se empleaban en el programa colombiano Escuela Nueva, para formar a no docentes, como tales, mientras ejercían en escuelas de acceso limitado.

Adicionalmente, para todos, incluyendo las familias con miembros que tengan, algunas o bastantes capacidades y competencias para poder orientar el aprendizaje de los estudiantes, se deben diseñar y proveer, materiales que tengan versiones digitales y físicas -para poder llegar hasta el hogar más alejado, en Venezuela-, que les permitan identificar las necesidades particulares del estudiante a su cargo, para que puedan apoyar la personalización de los procesos que es propia de la educación a distancia.

El diseño del programa de televisión, actualmente es inaceptable. Comenzando por el hecho de comprimir el trabajo de los docentes y profesores, de todos los niveles, en todas las disciplinas y áreas, de todos los grados y años, incluyendo la modalidad de educación especial y unas instrucciones generales, en 45 minutos, con segmentos que por su duración, no permiten que se desarrolle adecuadamente un contenido y que, para rematar, no se explique o indique ni a las familias, ni a los estudiantes, con detalle, lo que se espera que se aprenda en cada caso y qué es lo que concretamente debe incluir en el portafolios, como muestra de que el aprendizaje se realizó. De hecho, la experiencia en estas dos semanas, indica un precario diseño de guión general y un insuficiente e inadecuado diseño de guiones específicos para cada segmento, todo ello producto, probable e inicialmente, del corto tiempo de duración.

No basta con dar algunas pautas generales o enseñar como hacer un portafolios con material reciclado. Como recurso educativo, debería procurar brindar pautas que garanticen que las actividades se desarrollen en los hogares, de manera y con recursos adecuados.

De hecho, no se puede suponer, como se vio en una de las ediciones, que los estudiantes de bachillerato, aprenden a hacer mantenimiento preventivo de una tablet, porque se les muestre, por encima y a distancia, a un técnico, que cuenta con las herramientas e implementos necesarios, desarmando una y cambiándole la pantalla, lo que, en efecto, no es el tipo de mantenimiento que se dijo que se iba a enseñar.

Tampoco se puede interpretar como “pedagogía productiva” el hecho de decir a las familias que tienen que colectar semillas y darles algunas pautas sobre cómo conservarlas o sembrarlas; o dar una instrucción errada sobre lo cómo se logra crean un envasado al vacío que permita conservar alimentos. Eso, además de insuficiente, es inadecuado e inaceptable, para el ente que tiene como obligación garantizar educación de calidad en Venezuela.

Por otra parte, dado que se trata de toda la educación básica, que incluye 3 niveles, con complejidad y alcances muy diferentes, en lugar de un programa, deberían ofrecerse varios, diariamente, dirigidos específicamente a cada nivel, incluso, organizando los materiales, por años y grados, por áreas y asignaturas y por tipos de estrategias pedagógicas utilizadas. Y si se determina como necesario, debería existir un canal de televisión de uso exclusivo del sistema educativo, que permita ofrecer la diversidad y la calidad que este proceso requiere.

Pero, ¿qué se esperaría del Estado en un momento como éste?

En primer lugar, que estableciera un tiempo de adaptación y reconversión del sistema. Ese tiempo, obviamente no podría ser interpretado como una pausa sin actividades para los estudiantes, pero, implicaría una extensión del calendario escolar, que podría haberse empleado como un tiempo de reconocimiento, evaluación y repaso.

Reconocimiento de las condiciones de cada uno de los actores del sistema, en cuanto a sus capacidades y posibilidades para participar en el desarrollo de un nuevo modelo.

Evaluación de las condiciones reales de cada escuela y docente para el desarrollo de actividades de educación a distancia y las posibilidades reales de combinarla con la lógica de un sistema de educación en casa. (Evaluación necesaria, dadas las precarias condiciones de comunicación existentes, la ausencia de materiales y de formación de los docentes para desarrollar la educación a distancia; así como la ausencia de materiales y la falta de formación de las familias para la educación en casa).

Repaso de lo aprendido o trabajado a lo largo del año escolar, por los estudiantes, con sus familias, para aprovechar el tiempo, consolidar los aprendizajes y determinar los aspectos en los que hay que retomar lo ya visto en las escuelas, pero no aprendido, hasta el momento.

En segundo lugar, que durante el tiempo de adaptación y reconversión, el ministerio y las organizaciones del sistema, simultáneamente:

  1. Evaluaran la situación de las escuelas y los docentes, en términos del estatus del proceso de aprendizaje y cumplimiento de la planificación.
  2. Evaluaran las condiciones de cada sección para el desarrollo de actividades a distancia que incluyan el acompañamiento y apoyo a las familias y el monitoreo y apoyo a los estudiantes, comenzando por la formación real de cada docente y sus competencias para la enseñanza a distancia.
  3. Desarrollaran un proceso de evaluación y compilación de materiales didácticos de diversas fuentes, nacionales e internacionales, y formatos que puedan utilizarse, con una adaptación mínima, o sin requerir adaptación, en la nueva modalidad. (Esta compilación pudiera permitir el aprovechamiento de materiales audiovisuales y documentales que se encuentran a disposición en la red, a través de su difusión en formatos que puedan llegar a más hogares, a través de la televisión, de la radio, de dispositivos informáticos, o en físico, sin depender de la conectividad para su acceso).
  4. Reestructuración de los procesos de planificación y evaluación de las actividades con la incorporación de nuevas técnicas y actores con nuevos roles, como las familias, precisando muy bien lo que se espera de cada actor durante todo el proceso y en cada tipo de actividad, y elaborando o adaptando materiales para apoyar el proceso en todas sus dimensiones y actores; así como, incorporando la personalización, como elemento clave de este tipo de modelo educativo, personalización que incluya la peculiaridad de las condiciones en las que se desarrolla el proceso educativo. La elaboración de los materiales, debe incluir guías y pautas para que las familias puedan comprender y ejercer, de manera óptima el rol que les corresponde en el proceso.
  5. Incorporación de recursos y experiencias existentes, como las de formación radiofónica de Fe y Alegría, con las adaptaciones requeridas, para los niveles en los que sea aprovechable. De igual manera, incorporar las experiencias existentes en la modalidad de educación especial, en el diseño y desarrollo de recursos, programas y materiales especiales para las diversas necesidades de los estudiantes con condiciones especiales.
  6. Modificación adicional del calendario escolar, de acuerdo a los requerimientos que se desprendan de la instrumentación progresiva de la nueva modalidad y con la flexibilidad necesaria, dada la peculiaridad de la situación que origina los cambios.
  7. Inversión en dotación de equipos y mejora de las comunicaciones, para ampliar el alcance de los recursos tecnológicos a las zonas y familias que, en este momento, no tienen acceso a ellos.
  8. Elaboración de un nuevo proceso de monitoreo y evaluación, para hacer seguimiento y ajustes del proceso, durante su diseño e instrumentación, garantizando la calidad de la educación, como el resultado óptimo buscado en el sistema.

En tercer lugar, que la instrumentación del sistema contara con: un diseño adecuado (mejorado progresivamente durante su instrumentación) del sistema y de los procesos; con mejora progresiva de las condiciones de desarrollo del programa, que incluyan el incremento de las opciones de formación, de los mecanismos y medios de comunicación, así como el desarrollo de materiales (radiofónicos, audiovisuales y documentales, físicos y digitales) de calidad adaptados a la nueva modalidad, y mecanismos de seguimiento y evaluación acordes con los requerimientos y peculiaridades de la combinación de educación en casa y a distancia.

Y en finalmente, cuando se superen las restricciones como consecuencia del Coronavirus 19, se requiere, por una parte, la realización de una evaluación posterior y una ampliación del próximo año escolar, para restaurar lo que no se pudo desarrollar por las limitaciones y por las deficiencias de la alternativa instrumentada por el ministerio; y por la otra, un proceso de evaluación de lo sucedido y de las condiciones reales del sistema y de la política educativa existente, con la identificación de aprendizajes que permita mejorar el funcionamiento del sistema educativo escolarizado a futuro, en Venezuela.


(*) Entre el anuncio de la suspensión de clases y la nota de prensa publicada ayer, se dieron una serie de eventos y circuló alguna información en documentos, que estamos terminando de compilar y organizar, y que será publicada en otra nota.

(**) Nota de prensa en el portal del MPPE: Unesco y Unicef reconocen iniciativas del Gobierno Bolivariano para garantizar la educación durante la contingencia por el Covid-19

(***) En este punto, es importante resaltar que en una nota de prensa sobre la reunión que se desarrolló ayer, 27 de marzo, por videoconferencia, con las zonas educativas, se mencionaron iniciativas puntuales de 4 de las zonas educativas del país, para contribuir en el desarrollo del programa. En la reseña se incluyeron 2 fotos de la pantalla de la videoconferencia, en la que se veía la participación de solo 13 equipos zonales, que con el de Distrito Capital que podía estar también en la sede del ministerio, la participación no llegaba al 60% de las zonas educativas existentes, a menos de que las demás estuvieran conectadas aunque visibles en pantalla.

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