¿Comenzarán las clases a distancia mañana?

De acuerdo con el artículo 49 de la Ley Orgánica de Educación (LOE) el año escolar tendrá 200 días hábiles y su división será acorde con las características de los niveles y modalidades, y a lo establecido en el reglamento de la Ley.

Por su parte el Reglamento General de la Ley Orgánica de Educación (RGLOE) vigente, en sus artículos 54 y 57, establece que el año escolar estará dividido en dos períodos, el primero, que de acuerdo con el artículo 57 especifica que el primer período “tendrá una duración mínima de ciento ochenta (180) días hábiles”, estará dedicado a las actividades de enseñanza que incluyen, además del desarrollo de los programas de estudio, pruebas diagnósticas y evaluación; y el segundo será para la realización de actividades de “administración escolar, pruebas de revisión, inscripción de nuevos alumnos, planificación y organización del año escolar, así como para actividades de actualización y mejoramiento profesional”.

En efecto, en el texto de los dos artículos se establece que:

  1. El año escolar inicia el primer día hábil de la segunda quincena del mes de septiembre y termina el último día hábil del mes de julio del año siguiente. En esta oportunidad, las fechas son el jueves 16 de septiembre del 2021 y el viernes 29 de julio del 2022.
  2. En términos generales, está dividido en dos períodos sucesivos.
  3. El primer período inicia el primer día hábil de la segunda quincena de septiembre y termina el último día hábil de la primera semana del mes de julio del año siguiente. Esto, en este año escolar, equivale al jueves 16 de septiembre y al viernes 8 de julio, respectivamente.
  4. El segundo período, inicia el primer día hábil de la segunda semana del mes de julio y el último día hábil del mes de julio que, en esta oportunidad, corresponden al lunes 11 de julio y al viernes 29 de julio.

(Es importante aclarar que, en el texto del reglamento, se hace referencia a dos períodos por la diferencia de actividades en ellos, sin embargo, el primer período puede estar organizado en «momentos», «lapsos», o la denominación que le asigne el ente rector, para facilitar el cierre de procesos de aprendizaje a lo largo del año escolar).

Siguiendo las pautas establecidas en el RGLOE, el año escolar 2021-2022, tiene una duración de 319 días, distribuidos en 45 semanas y 4 días, de los que 201 días son hábiles y 118 días feriados. En los 118 se incluyen 102 días directamente feriados y también 16 días no feriados, pero establecidos como días de receso escolar por el ente rector y de los 201 días hábiles, 186 corresponderían al primer período y 15 al segundo.

Si tal como se establece en el reglamento, el 16 de septiembre se hubieran iniciado efectivamente, actividades en todas las escuelas del país, se hubiera contado con 186 días para el desarrollo de las actividades incluidas en el primer período que son, como se mencionó anteriormente, actividades de enseñanza.

En este punto, cabe también mencionar que, tradicionalmente, las clases en educación básica, se inician, en educación inicial y primaria, el día que establece el calendario, pero para educación media, se inician el primer día hábil del mes de octubre, lo que correspondía este año escolar, al lunes 4. Sin embargo, por razones que no han sido presentadas formalmente al país, y que tampoco están recogidas en ninguna resolución o decreto publicado en Gaceta Oficial, el primer anuncio que se hizo sobre el inicio del año escolar, especificaba que las clases, en una modalidad que combina clases presenciales con educación a distancia, iniciarían para todos los niveles de educación básica, el 4 de octubre. Posteriormente, esa fecha fue también modificada en un anuncio hecho a los medios y nuevamente, sin mediar resolución o decreto, para la tercera semana de octubre y en algunos casos, se habla de “finales de octubre”, sin precisar fecha. La falta de precisión ha hecho que en algunos casos se entienda que lo que se iniciará a finales de octubre, serás las clases presenciales, por lo que las que se desarrollarán a distancia pudieran mantener como fecha de inicio este lunes 4 de octubre.

Es importante resaltar que, al final del texto del artículo 54 y en su parágrafo único, se establecen dos disposiciones que son de especial interés en este momento. La primera es que el Ministerio de Educación tiene la responsabilidad de publicar anualmente el calendario escolar y a esta altura, a 18 días de haber iniciado el año escolar, (12 de los cuáles son hábiles), no se conoce el calendario que será utilizado este año escolar.

Este año, como en oportunidades anteriores, tomando como referencia la información oficial disponible, más las referencias de los años escolares previos, se elaboró una hipótesis de calendario, para poder contabilizar los días que efectivamente se podrán tener actividades de enseñanza en el año escolar 2021-2022.

Como se trata de un año escolar atípico, por las restricciones de la pandemia y tomando en consideración el anuncio oficial de realizar actividades con las modalidades de educación presencial y a distancia combinadas, además, incorporando las actividades ya realizadas, tenemos que de los 186 días hábiles con los que se contaba para el desarrollo del primer período, los primeros 12 se han enfocado en inscripciones, constitución de comisiones y mesas de trabajo, ambientación de escuelas y formación de familias y docentes, todas éstas, actividades que corresponderían al segundo período de acuerdo con lo establecido en el RGLOE. Es importante resaltar que las actividades de «ambientación de escuelas», en la mayoría de los casos, han incluido trabajos de mantenimiento debido a las condiciones de abandono de la infraestructura escolar, trabajos que debían haberse realizado durante el período vacacional, para no interrumpir las actividades, una vez iniciado el año escolar.

Esta primera modificación en las actividades del año escolar tiene como consecuencia que, salvo en muy pocas instituciones en las que se hubieran podido iniciar algunas actividades de evaluación diagnóstica y de planificación, los días disponibles en el primer período para el desarrollo de actividades de enseñanza, bajen de 186 a 174.

En el gráfico con la hipótesis de calendario, tal como se puede apreciar, se señalan los días previos al inicio de actividades de enseñanza propiamente dichas, se diferencian los días en los que, de mantenerse el esquema 7+7, se pueden tener clases presenciales de los que corresponderían a actividades a distancia, y también se identifican los días en los que los docentes deben enfocarse en el cierre de proyectos de aprendizaje, elaboración de informes pedagógicos, entrega de informes, así como las de realización de los consejos docentes, que son actividades que, con o sin las restricciones de la pandemia, deberían estar incluidas en el cronograma de actividades. Sin embargo, a diferencia de las hipótesis elaboradas para años escolares anteriores, no se utilizan para el cálculo de los potenciales días de clase, porque de desarrollarse la combinación presencial-a distancia, las actividades de los estudiantes se pueden mantener parcialmente, de forma paralela.

También se incluye como premisa, la posibilidad de que se haga efectivo el anuncio de declarar como semanas de flexibilización, todas las correspondientes a los meses de noviembre y diciembre y que, como es costumbre independientemente de la situación del país, en el momento de realización de elecciones, se tomen las escuelas que son centros electorales, por una semana, lo que limitaría la realización de actividades presenciales de todo tipo. Este aspecto específico, tampoco se utiliza como dato para el cálculo del total de los días de actividades de enseñanza, por el mismo supuesto que en el caso anterior.

Es importante hacer notar que, en esta publicación, se está asumiendo que, aunque no se ha especificado oficial y públicamente, este 4 de octubre se iniciarían actividades a distancia, aunque las clases presenciales se inicien a finales de octubre, como se dijo en el último anuncio. No obstante, de no mantenerse esa premisa, si más allá de las pruebas diagnósticas, las clases a distancia se inician en la tercer semana de este mes, el período efectivo para las actividades de enseñanza, quedaría reducido a 165 días, o menos.

La falta de información, en este caso, además de la ausencia del calendario, incluye que, hasta hoy domingo 3 de octubre, en la página que contiene los materiales y las pautas del Plan Cada Familia Una Escuela, que constituye la variante de educación a distancia instrumentada hasta el momento por el Estado, la información que se encuentra, es la correspondiente al año escolar pasado. Habría que esperar que, en el transcurso del día o, a más tardar, en la mañana del lunes 4, se actualizara la información allí contenida, para poder dar inicio a las clases a distancia. En este caso, cabe resaltar que en las imágenes que se ven a continuación, se incluye, la portada del portal, las páginas de actividades vigentes para educación inicial, primaria, media general y especial y una tomada de la sección «Fundamentos», específicamente, en la parte en la que está el calendario, porque aún no está disponible el actualizado.

Adicionalmente, es importante mencionar que en la cuenta de YouTube del Plan CFUE, no se ha cargado ningún video con información previa al inicio de las clases a distancia. Y en la cuenta de Twitter del Canal Vive TV, hay una publicación que, sin especificar fecha, hace referencia a que los programas se emitirán «muy pronto».

El otro aspecto de especial interés en el artículo 54 del RGLOE, es el establecido específicamente en su parágrafo único que dice, textualmente que el ente rector, “mediante Resolución, podrá autorizar ajustes al calendario escolar cuando las peculiaridades de vida y las condiciones climáticas y de trabajo de alguna región así lo requieran. Asimismo, se podrán efectuar ajustes a dicho calendario cuando el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes considere que se han producido circunstancias excepcionales que lo ameriten.”

De acuerdo con esa norma, el MPP para la Educación, antes de iniciar este año escolar, debió aprobar y publicar una resolución en la que se establecieran, con precisión, los cambios que se pretendían instrumentar, entre ellos, la modificación en la fecha de inicio de las actividades de enseñanza, con la precisión de cuándo comenzaría cada modalidad, así como, todas las modificaciones adicionales que, como consecuencia de las restricciones derivadas de la pandemia por el COVID19, se derivaran, como la incorporación de un lapso para recuperar los aprendizajes perdidos en el año escolar pasado, con todas las variantes que sean necesarias para atender a la diversidad territorial y socio educativa requeridas.

Finalmente, dado que se trata de un año escolar en el que se plantea la instrumentación de una variante combinada que establece como premisa la incorporación flexible y progresiva de las escuelas a las actividades presenciales, se requería que esa resolución incluyera las pautas a seguir en cada caso, que permitan ajustar los tiempos de ejecución del calendario a la realidad de cada caso, incorporando también medidas de flexibilidad incluyendo la modificación de las fechas de culminación y de cambio entre períodos, así como la de finalización del año escolar.

La situación derivada del COVID, requiere el diseño de medidas extraordinarias que pueden instrumentarse a partir de lo establecido en el artículo 54, pero se requiere que se establezcan cumpliendo con las dos disposiciones, la elaboración y promulgación de una resolución y la publicación del calendario.

Momento y condiciones para el inicio del año escolar 2021-2022 en Venezuela

De acuerdo con los anuncios oficiales, este martes 31, debería ser el último día del denominado “Plan Escuelas Abiertas Agosto Bicentenario”. Este año escolar, a diferencia de los anteriores, incluyendo el primero durante la pandemia, la información sobre planes y cronograma ha sido imprecisa y poco clara, a pesar de que en el calendario oficial, la actividad estaba incluida, tal como se aprecia en las siguientes imágenes:

De hecho, el pasado 2 de agosto, el anterior ministro de educación, publicó en su cuenta de Twitter, que estaba en videoconferencia con los jefes de zona, “trabajando la coyuntura”, refiriéndose a las actividades a realizar en vacaciones y al plan para el inicio del siguiente año escolar.

Captura de pantalla de Twitter

Posteriormente, en un acto de graduación, realizado el 6 de agosto, la vicepresidente Rodríguez anunciaba que el lunes siguiente, 9 de agosto, se iniciarían las actividades de vacaciones en las escuelas. Estos dos anuncios se daban, posteriormente a la fecha de inicio del plan, estipulada en el calendario oficial y en momentos en los que, como se mencionó en la publicación anterior, unas pocas Zonas Educativas mostraban fotos de las actividades que estaban realizando desde la primera semana del mes y otras, como la de Distrito Capital, reportaban que se estaban reuniendo para organizarlas.

Adicionalmente, cabe destacar que, como también se mencionó, de acuerdo con el anuncio hecho por Delcy Rodríguez, el plan se iba a desarrollar solamente en el 56,6% del total de planteles oficiales, información que fue ratificada y ampliada en una nota de prensa publicada el 26 de agosto en el portal del ministerio, en la que la actual ministro afirmó que el plan estaba siendo desarrollado por “más de 92 mil docentes”, entre docentes de educación física y docentes integrales y culturales, acompañados por 15 mil recreadores en las 15 mil escuelas que se había anunciado que participarían en el plan.

Al respecto, es importante señalar dos cosas:

  1. La primera es que teniendo la información con suficiente anticipación, no hubo planificación con tiempo. Por lo que cabe preguntar: ¿Por qué si el plan estaba incluido en el calendario oficial que fue creado el 14 de septiembre del 2020, las zonas educativas y el ministerio esperaron a la primera semana de agosto para organizar las actividades? y ¿por qué el anuncio oficial sobre su inicio, se hizo el 6 de agosto e indicaba que se iniciaba el 9 de agosto?
Captura de pantalla de las propiedades del archivo del Calendario Oficial
  1. La segunda es sobre su alcance y potencial discriminación. Al respecto, la realización de este plan en el 56,6% de los planteles deja abierta una serie de preguntas derivadas del hecho de que se desarrolle solamente en una parte de las escuelas.
    a. ¿Qué pasa con los estudiantes del otro 43,4% de las escuelas?
    b. Si se trata de un plan diseñado para ser instrumentado solo en una parte de las escuelas, ¿por qué aparece cómo una actividad que parece estar establecida para ser realizada todas las escuelas, en el calendario oficial?
    c. Y la más importante, ¿cuál fue el criterio de selección de las escuelas?

Adicionalmente, a estos puntos sobre el período vacacional, hay otro que surge del reiterado anuncio del posible inicio de clases presenciales en octubre: como está establecido, en Venezuela y para educación básica, el año escolar inicia el primer día hábil de la segunda quincena de septiembre.

Eso significa que este año, corresponde el inicio del año escolar 2021-2022, al jueves 16 de septiembre y que, ya sea manteniendo la modalidad de educación a distancia instrumentada con el Plan Cada Familia Una Escuela, o retomando las clases presenciales de forma parcial o total, las actividades con estudiantes, en los niveles de educación inicial y primaria deben iniciarse ese día y en el nivel de educación media, el lunes 4 de octubre.

¿Qué significa entonces el anuncio del inicio de actividades presenciales en octubre? ¿Significa que las escuelas iniciarán actividades tal como está establecido en las normas y que, en octubre, lo que se iniciará será, en el caso de los niveles de educación inicial y primaria, un plan combinado (presencial y a distancia)? Porque un plan exclusivamente presencial es muy poco probable, mientras estemos en pandemia.

Al respecto, cabe resaltar que este lunes 30 de agosto, en las redes sociales del ente rector, tanto en la cuenta de Twitter oficial del nivel central, como en las de algunas de sus instancias desconcentradas, se reseñó la realización de una reunión, en la que se estaría presentando a las Zonas Educativas, un «plan de trabajo» para el inicio del año escolar 2021-2022, sin embargo, por el contenido de los mensajes, no quedó claro si el plan era para el inicio de las clases, o para el retorno a las aulas y tampoco se especificó la fecha del mismo. A continuación se pueden ver dos de las publicaciones. La primera corresponde a la cuenta oficial del ministerio y la segunda, a la cuenta personal de la viceministro de ese despacho.

Faltando tan poco tiempo, para la fecha en la que, por normativa, se deberían iniciar las actividades del próximo año escolar 2021-2022, esa información es imprescindible, porque tanto las escuelas, como los docentes y las familias, requieren planificar con tiempo, lo que sucederá en su dinámica cotidiana, a partir del 16 de septiembre. Las familias a partir del 16 de septiembre, pero las escuelas, sus directivos y docentes, así como el personal de supervisión, específicamente los de educación inicial y primaria, que iniciarán actividades con estudiantes ese día, requieren planificar y organizarse con anticipación.

Otra cosa que se requiere conocer, es la situación real de las escuelas, de cada una de ellas y las condiciones que ameritan trabajos de mantenimiento, dotación y ajustes adicionales, independientemente de que el inicio del año escolar, no incluya clases presenciales.

Con respecto a este punto, en el trabajo realizado desde este proyecto a lo largo del año escolar 2020-2021, en un grupo de escuelas en 5 entidades (Anzoátegui, Carabobo, Distrito Capital, Miranda y Zulia), que incluyó información sobre planteles de dependencia nacional, estadal, municipal y privada subvencionada, en zonas tanto rurales como urbanas y de todos los niveles, con oferta específica de un nivel (1 escuela inicial, 15 primarias, 10 de media general, 2 de media técnica) o combinada (16 con inicial y primaria, 8 con primaria y media general y 6 con los tres niveles), pudimos conocer:

  • Que solamente 3 escuelas contaban con todos los servicios y solo en una de ellas, 6 servicios no presentaban fallas. El servicio que presentaba fallas era el de agua potable. En las otras dos, solo 3 y 4 servicios no presentaron fallas, respectivamente.
  • En cuanto a la disponibilidad de los servicios, el 95% de los planteles tenían electricidad, sin embargo, ese número desciende cuando se incluyen los factores de funcionamiento, más allá de las fallas y racionamiento que hacen que no puedan contar con el servicio total o parcialmente. Como ejemplo, podemos poner el de 4 escuelas que teniendo acceso al servicio, no podían utilizarlo por el robo del cableado, pero también el caso de 2 más que tienen el servicio, pero solamente en algunas áreas de las edificaciones. En cuanto a la calidad en la dotación del servicio, el 82% de las escuelas presentan fallas que incluyen racionamiento, inestabilidad y cortes o apagones.
  • Con respecto a los servicios de agua (blancas y servidas), pudimos conocer que el 81% de las escuelas contaban con estos servicios, sin embargo, en un 79% presentaron fallas recurrentes en el suministro de aguas blancas, por cortes programados o inesperados, y 45% tenían fallas en el sistema de aguas servidas. De acuerdo con este dato, pudimos observar que el servicio que presentó menos fallas en las escuelas, fue el del aguas servidas, con un el 55% que reportó no tener fallas.
    En este punto, cabe señalar que las fallas en el sistema de aguas servidas se producen por falta de mantenimiento. Es importante resaltar, en este caso, que en algunas escuelas, este servicio se restringe a la existencia de pozos sépticos.
    El mal funcionamiento de este servicio ha tenido como consecuencia que durante el año escolar 2020-2021, se presentara un bote de aguas servidas en los baños y en el patio central de una de las escuelas de Carabobo y que, en las últimas semanas del mismo, una de las escuelas del Zulia, que cuenta con pozos sépticos, tuviera una inundación de aguas servidas en las instalaciones. En las otras escuelas en las que se han presentado fallas en este servicio, no se registraron botes durante el año escolar 2020-2021, sin embargo, se requiere hacer mantenimiento para evitar el desbordamiento del sistema, por las lluvias, en el caso de las escuelas con pozos sépticos y los botes, por obstrucción de las tuberías del sistema, en los otros casos.
  • Como es de conocimiento público, como parte de las condiciones que permiten el ejercicio del derecho a la educación, las escuelas oficiales deben garantizar de forma gratuita, el servicio de alimentación escolar, especialmente, en las zonas en las que, por las condiciones de vida de la población, se requiere. Para ello, y a diferencia de las fórmulas precedentes, la modalidad que se ha instrumentado en las últimas dos décadas, es la preparación de los alimentos en la sede las escuelas. Ello implica que las escuelas deben tener áreas acondicionadas, tanto para la preparación de los alimentos, como para el almacenamiento de los insumos, así como para su consumo. Este servicio requiere la existencia del equipamiento adecuado y depende de otros servicios, como electricidad, aguas blancas y sistema de aguas servidas, así como del servicio de gas.
    En este caso, pudimos conocer que el 74% de las escuelas contaban con el servicio de gas y en un 63% no presentaba fallas. Sin embargo, las fallas en este servicio son solamente uno de los problemas que dificultan la disponibilidad del Programa de Alimentación Escolar, también se registran fallas en los suministros de los insumos, que deberían estar garantizados por el Estado, fallas que en algunas de las escuelas, incluyen más de un año sin recibir suministros.
  • En cuanto al acceso a las escuelas, pudimos conocer que el 85% de ellas se encuentran en zonas en las que existe el sistema de transporte público, sin embargo, este funciona con fallas en un 65% de los planteles, lo que restringe las posibilidades de asistencia de estudiantes, con sus familias y profesores a las escuelas, así sea para la entrega de portafolios o para las asesorías pedagógicas, en el caso de las familias y los estudiantes. y también para la distribución del PAE, cuando ésta se realiza directamente en la sede de cada plantel.
  • Finalmente, los servicios que reportan mayores deficiencias, tanto en suministro como en funcionamiento, son los de comunicación que son fundamentales para el desarrollo de las actividades a distancia. De hecho, pudimos conocer que solamente el 12% de las escuelas cuenta con conexión a internet y el 9% tiene telefonía fija, por lo que para establecer la comunicación que se requiere, entre directivos y docentes y entre docentes y estudiantes con sus familias, desde las escuelas, el personal debe utilizar tanto sus dispositivos, como sus planes de datos, asumiendo los costos asociados. Adicionalmente, se pudo conocer que de las 7 escuelas que cuentan con conexión a internet, en 3 de ellas, el servicio falla de forma recurrente.

Para ver más detalles sobre esta información, a continuación pueden ver las infografías, con la información que pudimos conocer, organizada, por entidad:

De acuerdo con la situación de las escuelas, poder organizar el inicio del año escolar, es importante considerar que, si el sistema sigue restringiéndose a la modalidad a distancia, las instalaciones de cada plantel se deben utilizar para la elaboración y organización de la distribución del PAE, para las reuniones entre directivos y docentes y para las actividades de acompañamiento académico que se realizan en las semanas de flexibilización. Para todas esas actividades se requiere que la infraestructura esté en condiciones óptimas y que cuente con los servicios básicos, incluyendo los de comunicación (telefonía e internet), así como que se garanticen las medidas de bioseguridad.

Si se cambiara el sistema por uno combinado con actividades presenciales y a distancia, también se requiere garantizar las condiciones básicas, sin interrupciones e incluso, con más capacidad, en algunos de los servicios.

Es por ello que, las escuelas que tengan fallas en el servicio eléctrico por daño o robo del equipamiento, el Estado, con anticipación debe realizar las actividades de mantenimiento que permitan restaurar completamente el servicio y en aquellas que estén ubicadas en zonas en las que no funcione de forma permanente o no cuenten con el servicio de electricidad, el ente responsable del Estado, debe dotarlas con una planta, garantizando el combustible suficiente y recurrente para su funcionamiento, que permita que se desarrollen las actividades durante el horario escolar.

De igual manera, en las escuelas que se encuentren en zonas en las que no esté disponible el servicio de agua potable, o en las que se presenten racionamiento o fallas recurrentes, el Estado debe proveer un sistema de almacenamiento (con la construcción de tanques, cuando se requiera), acompañado de la dotación periódica de camiones cisterna, que corresponda a las necesidades de uso de cada escuela, para que los costos de la dotación no tengan que ser asumidos por la comunidad, como ha venido sucediendo hasta el momento.

En el caso de las escuelas con problemas en el servicio de aguas servidas, el proceso debe incluir el mantenimiento del sistema, para evitar que se puedan producir desbordamientos o contaminación por las fallas en su funcionamiento. Este trabajo debe ser realizado previamente al inicio de actividades presenciales en las escuelas.

De igual forma, en las escuelas en las que está prevista la dotación del Programa de Alimentación Escolar, o de alguna de sus variantes, la instancia responsable del Estado, debe garantizar tanto el suministro de insumos, con la calidad nutricional que corresponda, como la disponibilidad de espacios y equipamiento, en óptimas condiciones, para la elaboración y consumo o distribución de los alimentos. Estas condiciones deben incluir el suministro de gas permanente, sin que los costos sean asumidos por los miembros de las comunidades educativas.

Adicionalmente, debido a los problemas tanto en el funcionamiento del sistema de transporte público, como a las deficiencias en la distribución de la gasolina, el Estado, a través de sus entes responsables, debe organizar por zonas, un sistema que permita prestar el servicio de transporte escolar que puede ser complementario al de pasaje estudiantil, anunciado por el ejecutivo el 6 de agosto. Esta medida es necesaria, porque aunque se garantice un subsidio al pasaje, tal como se establece con la medida anunciada, si en las zonas en las que están ubicadas las escuelas, no funciona el sistema de transporte público, o no tiene unidades suficientes como para garantizar que todos los estudiantes y docentes, puedan llegar a las escuelas, cuando corresponda, el Estado para garantizar el derecho a la educación, tiene la responsabilidad de organizar alternativas de solución.

Estas son medidas que corresponde al Estado instrumentar, debido a que forma parte de sus obligaciones, garantizar las condiciones que permitan que todos los ciudadanos, sin ningún tipo de discriminación, puedan ejercer el derecho a la educación.