151 años del Decreto de Instrucción Pública, Gratuita y Obligatoria, Decreto 1.723

78 años antes de la adopción de Declaración Universal de los Derechos Humanos por la Asamblea General de las Naciones Unidas, cuyo artículo 26, numeral 1, establece que:

Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuitamente, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria. La instrucción técnica y profesional habrá de ser generalizada; el acceso a los estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos«

El 27 de junio de 1870, el gobierno de Antonio Guzmán Blanco, promulga el Decreto de Instrucción Pública, Gratuita y Obligatoria, decreto 1.723. El texto contiene 76 artículos o cláusulas, organizados en dos secciones y tal como lo recogen Abreu (2015) y Duarte (2008), el primero de ellos establece que una parte de la educación pública, será obligatoria:

La instrucción pública en Venezuela es de dos especies: obligatoria o necesaria, y libre o voluntaria

El segundo presenta como norma su obligatoriedad sin ningún tipo de discriminación, determina la responsabilidad del Estado en garantizarla de forma gratuita y establece las áreas generales de formación:

La instrucción obligatoria es aquella que la ley exige a todos los venezolanos de ambos sexos, y que los poderes públicos están en el deber de dar gratuita y preferentemente. Comprende por ahora los principios generales de moral, la lectura y la escritura del idioma patrio, la aritmética práctica, el sistema métrico y el Compendio de la Constitución federal”.

La norma de la gratuidad también se aplica a la educación voluntaria o libre, siempre que los entes del Estado estén en condiciones de hacerlo, tal como se expresa, en el tercer artículo o cláusula:

La instrucción libre abarca todos los demás conocimientos que los venezolanos quieran adquirir en los distintos ramos del saber humano. Esta especie de instrucción será ofrecida gratuitamente por los Poderes públicos en la extensión que les sea posible

Estas disposiciones que establecen obligaciones y gratuidad, tienen un complemento en el artículo o cláusula 5, involucrando a las familias en la responsabilidad y el financiamiento, que incluye la incorporación a las escuelas, cuando las familias no tengan los conocimientos o los recursos para la formación de los niños y jóvenes.

Todo padre, madre, tutor o persona a cuyo cargo esté un niño o niña mayor de siete años y menor de edad, está obligado a enseñarle los conocimientos necesarios o pagar un maestro que les enseñe, y en caso de no poder hacer ni una ni otra cosa, deberá mandarlo a la escuela pública del lugar

Así como una precisión del alcance de las responsabilidades de los entes del Estado, en el artículo o cláusula, 7:

«La Nación, los Estados y los Municipios están obligados a promover en sus respectivas jurisdicciones y por cuantos medios puedan, la instrucción primaria, creando y protegiendo el establecimiento de escuelas gratuitas en los poblados y en los campos, fijos y ambulantes, nocturnos y dominicales, de manera que los conocimientos obligatorios estén al alcance de todas las condiciones sociales

Por otra parte, el artículo o cláusula 10, establece la responsabilidad del Estado de apoyar y proteger las iniciativas, sean éstas provenientes del Poder Federal, o de iniciativas no gubernamentales:

Todo esfuerzo en beneficio de la instrucción primaria, sea de un individuo, de una asociación o del Poder Federal, será eficazmente secundado y protegido por las autoridades de los estados”.

Para garantizar la gratuidad, de forma complementaria y en relación a las escuelas primarias, en el artículo o cláusula 29 se crea un impuesto destinado a su financiamiento.

Se establece un impuesto nacional sobre la circulación de los valores en la forma que se expresará; y su producto íntegro se destina a la fundación y sostenimiento de escuelas primarias”.

Y para poder llegar a toda la población, el artículo o cláusula 20, establece:

Las escuelas primarias de niños o niñas serán fijas o ambulantes, las primeras se establecerán en las ciudades, villas o poblados y las segundas en los caseríos y en los campos”.

Así como, el artículo o cláusula 21, considera la existencia de escuelas de adultos, con horarios especiales, para ampliar el acceso a la educación esencial, para todos.

Las escuelas primarias de adultos pueden ser dominicales y nocturnas”.

Otro elemento a considerar del contenido de este decreto, es el trato a quienes ejercieran funciones en educación. En este caso, en los artículos o cláusulas 25 y 26, se establecen dos condiciones básicas de contratación: la pensión por jubilación (25) y recompensas extraordinarias derivadas de la cantidad de estudiantes formados (26).

Artículo o cláusula 25: “Todo preceptor o preceptora que enseñe por quince años consecutivos las primeras letras en las escuelas de la Nación obtendrá su jubilación y gozará durante su vida de una pensión igual al sueldo que disfrutaba y que se pagará de las rentas de instrucción primaria”.

Artículo o cláusula 26 “La Dirección nacional acordará recompensas extraordinarias a los profesores y profesoras que enseñen a mayor número de alumnos en un año”.

Como resultado de la promulgación del Decreto 1.723, de acuerdo a las fuentes consultadas: en 1873, de acuerdo a la reseña hecha en el Diccionario de Historia de Venezuela, existían 141 escuelas federales con 7.064 estudiantes y 251 escuelas municipales, con 8.017 y en 1885, las escuelas habían aumentado a 1.312 escuelas federales con 80.900 estudiantes y 645 escuelas municipales, con 18.556.

Referencias:

Abreu, A; (2015); Decreto De Instrucción Pública, Gratuita Y Obligatoria De Antonio Guzmán Blanco. Un Referente Histórico – Educativo (http://ojs.urbe.edu/index.php/redhecs/article/download/5/21?inline=1)

Duarte, J; (2008); La universidad católica de Bogotá y la formación de profesionales durante la regeneración 1884-1890, Revista Heurística, Saber-ULA. (http://www.saber.ula.ve/handle/123456789/21099)

La información del Diccionario de Historia de Venezuela, se puede ver en el siguiente enlace: https://bibliofep.fundacionempresaspolar.org/dhv/entradas/d/decreto-de-instruccion-publica-gratuita-y-obligatoria/

1.039.217 ni escriben, ni leen

De acuerdo a la UNESCO, hoy, 8 de septiembre, se celebra el Día Internacional de la Alfabetización. Este día, se reconoce como tal, desde el año 1965. Con motivo de su celebración, quisimos presentar unos datos sobre las políticas de alfabetización en Venezuela, que complementan nuestro post anterior titulado: Analfabetismo: entre 1,23 y 57,9

Como todos sabemos, antes de la aparición de las misiones, las políticas de alfabetización se diseñaban e instrumentaban desde la Dirección de Educación de Adultos del Ministerio de Educación.

Con el inicio del pasado gobierno, en el año 1.999, el ministerio, a través de la OSPP, anunció un programa para disminuir en dos años y medio el número de personas analfabetas, utilizando para ello el trabajo voluntario de los bachilleres que aspiraban entrar a la universidad.

Posteriormente, en junio del año 2000 fue lanzada la “Campaña de Alfabetización Bolivariana”, con la juramentación de 20.000 voluntarios. Su meta era la reducción del analfabetismo en un 40% en un lapso de 6 meses. Para el 2001, esa meta se habría replanteado, proponiéndose la erradicación del analfabetismo para el año 2003. Este plan sólo logró incorporar al proceso de alfabetización a 60.000 personas.

El Censo del 2001 reveló que en el país había más de 1 millón de personas analfabetas. La cifra exacta es 1.082.485 personas de 15 años y más (*) lo que equivale a una tasa de analfabetismo de 7,02%

Con esos antecedentes, en el 2003 se crea el Plan Nacional de Alfabetización, cuya meta era erradicar el analfabetismo para el año 2005 y para organizar su instrumentación se estimaron unas cifras de analfabetas, por Estado, diferentes a las existentes en el Censo del 2001. De esta manera, en lugar de programar la alfabetización de 1.082.485 personas mayores de 15 años, -o de acuerdo a la convención utilizada por el Censo en aquel momento, programar la alfabetización de 1.153.864 personas mayores de 10 años-, se programó la alfabetización de 1.595.000 personas en todo el territorio nacional, en 50.000 aulas dotadas con un televisor y un reproductor de video, a cargo de un facilitador y un asistente en cada aula, para atender a los participantes durante dos horas diarias por 7 semanas. En ese tiempo se esperaba que los participantes demostraran “que han aprendido a leer y a escribir sus nombres y apellidos, que leen con cierta fluidez y son capaces de redactar oraciones, mensajes sencillos y hasta cartas”, de acuerdo a lo que reza en el texto del Manual del Facilitador utilizado en aquel momento.

Con el Plan Nacional de Alfabetización se da nacimiento a la que hasta hoy, se denomina la Misión Robinson y que actualmente tiene 3 niveles (Robinson 1, a la que corresponde el proceso de alfabetización; Robinson 2 dirigida a la incorporación y graduación de adultos alfabetizados en sexto grado (**); y Robinson 3, destinada a constituir círculos de lectura con adultos alfabetizados pero no escolarizados) y dos componentes, uno nacional y uno internacional (El 19 de marzo de 2006 se crea la “Misión Robinson Internacional” (***)  en la que se establecen convenios de cooperación e intercambio con países del ALBA, entre otras, en materia de alfabetización). La ejecución de esta política, inicialmente es asignada al INCE, pero el 14 de febrero del 2005, mediante el decreto 3.524, se crea la Fundación Samuel Robinson que será la encargada de la instrumentación de la misma hasta la fecha.

Es así como una política que, inicial y tradicionalmente, formaba parte del sistema educativo formal, se convierte en una línea de acción que funciona paralelamente al sistema formal y que progresivamente va asumiendo parte importante de las competencias de la Direción de Educación de Adultos. La Fundación tiene el siguiente propósito:

Captura de pantalla del texto de la memoria y cuenta del MPP para la Educación
Captura de pantalla del texto de la memoria y cuenta del MPP para la Educación

Ese propósito se instrumenta, como se mencionó arriba, en tres niveles y en dos dimensiones. En la dimensión nacional, los tres niveles de la misión son los siguientes:

La Misión Robinson 1, que es la que se encarga específicamente del proceso de alfabetización de la población, se enmarca en la política enunciada de la siguiente manera: «Propiciar el conocimiento de la lectura y escritura en la población no escolarizada de la Nación» y utiliza para ello el método de alfabetización diseñado en Cuba y llamado “Yo Si Puedo” .

Desde sus inicios, y de acuerdo a las cifras de las memorias y cuentas del Ministerio, ha atendido a un total de 1.792.952 participantes, de los cuales han egresado 1.723.726, es decir, el 96%

A continuación se presentan dos gráficos con la progresión en el tiempo tanto de los inscritos como de los egresados.

Fuente: elaboración propia con los datos de las memorias y cuentas del MPP para la Educación
Fuente: elaboración propia con los datos de las memorias y cuentas del MPP para la Educación

Fuente: elaboración propia con los datos de las memorias y cuentas del MPP para la Educación
Fuente: elaboración propia con los datos de las memorias y cuentas del MPP para la Educación

Como se puede apreciar en los gráficos, los esfuerzos más importantes de incorporación de población se hicieron el primer año, disminuyendo, tanto el número de inscritos, como el de egresados, a lo largo del tiempo que tiene de existencia esta misión. Ese comportamiento, para una política como la de alfabetización de la población, que supone la disminución progresiva de las personas en dicha condición, en la medida en que funciona la política y que tiene éxito el sistema educativo en sus programas formales, luce obviamente normal. No obstante, cuando se comparan el número de egresados, con la población analfabeta registrada en el Censo del 2001, en las cifras estimadas al momento de lanzar el Plan Nacional de Alfabetización y con la población analfabeta registrada en el Censo del 2011, pareciera que no se trata de un comportamiento tan claro que, al menos, requiere de una investigación para determinar una explicación de lo sucedido.

Las cifras hablan por sí solas, tal como se observa en el siguiente cuadro.

Fuente: Elaboración propia con datos de los Censos de Población 2001 y 2011, del Programa de Alfabetización Nacional y de las Memorias y Cuentas del MPP para la Educación
Fuente: Elaboración propia con datos de los Censos de Población 2001 y 2011, del Programa de Alfabetización Nacional y de las Memorias y Cuentas del MPP para la Educación

Por su parte, para la Misión Robinson 2, que fue creada para que las personas alfabetizadas pudieran incorporarse a la educación primaria y graduarse de sexto grado, la política pública se enuncia de la siguiente manera: «Garantizar la permanencia y prosecución en la modalidad de jóvenes, adultos y adultas excluidos del Subsistema de Educación Básica». Como se puede observar, se trata de sustituir la actividad tradicionalmente adelantada por los mecanismos de la Dirección de Adultos, por un programa que, si bien se enmarca dentro del ámbito de competencia de dicha Dirección, se ejecuta externamente y en forma de misión, así se denomine «modalidad» como dice este enunciado.

En este punto, es importante señalar que estas misiones se sustentan en la lógica del aprendizaje acelerado y se plantearon como programas no permanentes. Para ello, en este caso, se utiliza un método denominado “Yo Si Puedo Seguir”, que sigue una estrategia de enseñanza similar al método Yo Si Puedo, utilizando televisión, VHS, video clase y folletos de apoyo.

Otro aspecto que cabe resaltar, es que esta misión no sólo pretende atender a los egresados de la misión precedente, sino que procura la inclusión de todos los adultos que no estén escolarizados o que no hayan terminado la educación primaria.

Desde sus inicios, de acuerdo a las cifras de las memorias y cuentas, esta misión ha incorporado a 3.981.278 personas, de las cuales se han graduado de sexto grado 827.066, es decir, el 20,8%. A continuación se presenta la progresión en el tiempo de los inscritos y egresados en este nivel de la misión.

Fuente: elaboración propia con los datos de las memorias y cuentas del MPP para la Educación
Fuente: elaboración propia con los datos de las memorias y cuentas del MPP para la Educación

Fuente: elaboración propia con los datos de las memorias y cuentas del MPP para la Educación
Fuente: elaboración propia con los datos de las memorias y cuentas del MPP para la Educación

Como se puede observar en los gráficos, los tres primeros años de instrumentación de la Misión Robinson 2, no tuvieron egresados, lo que resulta normal dado que se estima que cada año, los participantes, aprueben el equivalente a dos grados de educación primaria.

Finalmente, la Misión Robinson 3, es la que está diseñada para la promoción de la lectura y la escritura de los egresados de las dos misiones anteriores que no desee continuar estudios formales en bachillerato, a través de la conformación de «Círculos de Lectores«. Esta misión comenzó a operar en el año escolar 2006-07 y hasta la fecha se han registrado 197.425 participantes, incorporados en el tiempo, tal como se observa en el siguiente gráfico:

Fuente: elaboración propia con los datos de las memorias y cuentas del MPP para la Educación
Fuente: elaboración propia con los datos de las memorias y cuentas del MPP para la Educación

Como parte de la esta misión, se presume, de acuerdo a lo mencionado en la memoria y cuenta, que la formación en estos círculos de lectura, puede incluir o estar complementada por capacitación laboral en oficios que facilite a los participantes «auto abastecerse en sus necesidades» o incorporarse en «unidades productivas socialistas en los ambientes robinsonianos ubicados en todo el país»

Para este año, de acuerdo a la programación contenida en la memoria y cuenta del MPP para la Educación, se estima la alfabetización de 70.596 personas, el ingreso a primaria de 129.996  y la incorporación en círculos de lectura, de 172.664, es decir, la participación de  373.256 personas adicionales en los tres niveles de la Misión Robinson.

Sin embargo, la tarea pendiente que tenemos como país en este campo, es casi similar a la que teníamos cuando arrancaron las misiones, porque, de acuerdo a los resultados del Censo del 2011 tenemos en el país todavía más de un millón de personas que no saben leer ni escribir, exactamente 1.039.217. Si asumimos que a la cifra oficial podemos restar los egresados de la Misión Robinson 1 del año 2011-12 y también asumimos que dicha misión cumplirá con su meta en un 100%, es decir, si asumimos que el año pasado se alfabetizaron 33.583 personas y que este año lo harán las 70.596 estimadas, todavía tendremos pendiente la alfabetización de 935.038 venezolanos.

(*) Algunas personas refieren, como la cifra de analfabetas arrojada por el Censo de 2001, 1.154.013 que equivale al 6,4% debido a que en los resultados de ese Censo divulgados por el INE, esa es la cifra establecida. Sin embargo, ésta no se corresponde a la cifra precisa de analfabetismo, de acuerdo a la convención establecida por la UNESCO, porque incluye a la población de 10 años y más y no a la población de 15 años y más que es lo técnicamente correcto.

(**) El 8 de septiembre del año 2003, mediante el decreto 2.602 se crea la Comisión Presidencial para el estudio, formulación, coordinación, seguimiento y evaluación del Plan Extraordinario de Prosecución Educativa al Sexto Grado de los Adultos Alfabetizados del “Plan Extraordinario de Alfabetización Simón Rodríguez”

(***) En el 2008 se reportó un total de 318.499 participantes de la Misión Robinson Internacional en Nicaragua y un total de 820.264 participantes de esa misión en Bolivia.

Analfabetismo: entre 1,23 y 57,9

En 1948 se incluyó el derecho a la educación en la Declaración Universal de los Derechos Humanos (#DDHH). Actualmente, se considera que las personas tienen derecho a la educación toda la vida, es decir, desde que nacen hasta que se mueren. Con la declaración de la educación como derecho, la alfabetización, que es lo más básico en educación, también se considera un Derecho Humano.

En Dakar, en el año 2000, 160 países suscribieron un acuerdo para alcanzar, en el 2015, 6 objetivos dirigidos a lograr una Educación Para Todos (1). Estos objetivos son:

  1. Atención y educación de la primera infancia (Educación pre-primaria, nutrición, disminución de la mortalidad)
  2. Enseñanza primaria universal
  3. Aprendizaje de los jóvenes y adultos (Ampliación del acceso en secundaria y superior)
  4. Alfabetización de los adultos
  5. Paridad e igualdad entre sexos
  6. Calidad de la educación

Anualmente la UNESCO publica un informe para dar cuenta del avance de los países suscriptores en el logro de estos objetivos. Los informes de seguimiento hacen énfasis en algunos aspectos de interés cada año. Los publicados hasta el momento se pueden ver aquí: Informe de Seguimiento de la Educación para Todos.

Sin embargo, este reporte no versa sobre los datos contenidos en los informes de la UNESCO, se trata de una primera aproximación, un balance inicial y descriptivo, del estatus del cumplimiento del objetivo 4, la Alfabetización de adultos, a la luz de la publicación oficial de algunos de los datos del CENSO realizado en Venezuela en el año 2011.

De acuerdo a la UNESCO, se considera a una persona alfabeta cuando tiene la habilidad para leer y escribir con comprensión e incorpora esta habilidad en su vida diaria. La razón para incluir la alfabetización de adultos como uno de los objetivos en marco de acción de Dakar, se recoge en la siguiente captura del informe de UNESCO (UNESCO, 2011; Panorama Regional: América Latina y el Caribe, p 5)

Para medir el estatus de la alfabetización, la UNESCO incluye en sus informes datos que no son producto de pruebas o evaluación directa de competencias, sino que son producto del reporte suministrado por las personas. En la mayoría de los casos, utiliza como fuente la Encuesta de Hogares por Muestreo en la que los entrevistados informan si poseen o no esa habilidad.

En los censos de población se recoge la misma información con una pregunta muy sencilla. En el cuestionario del Censo 2011, la información se recogió a través de la pregunta número 15 de la quinta sección, con la siguiente formulación: «¿Sabe leer y escribir? Si o No» (2)

Aunque esa pregunta se realiza para todas las personas que son censadas, técnica y tradicionalmente, y de acuerdo a la UNESCO, para calcular la tasa de analfabetismo no se incluye a toda la población, sino a las personas de 15 años en adelante, es decir, que la tasa de analfabetismo refleja la proporción de personas de 15 años y más que no leen ni escriben.

Evolución de la tasa de analfabetismo nacional

De acuerdo a los datos del Censo del 2001 la tasa de analfabetismo en Venezuela era 7,02.

En el 2005, específicamente el 28 de octubre, Venezuela se declaró territorio libre de analfabetismo, lo que quiere decir, según UNESCO, que menos del 4 % de la población era analfabeta, lo cual se considera un avance significativo con respecto a los datos reflejados por el Censo del 2001.

Sin embargo, cuando revisamos los resultados del Censo 2011 encontramos que la tasa de analfabetismo, para ese momento, es de 5,23 %, lo cual implica un retroceso con respecto al logro reportado en el 2005.

Comportamiento de la tasa de analfabetismo por edad

Como es lógico, el comportamiento del analfabetismo por grupos de edad es variable y como se aprecia en el Censo del 2001, a medida en que aumenta la edad, también aumenta la proporción de personas que son analfabetas. Esta situación debería haberse modificado dada la existencia de políticas educativas dirigidas a la universalización de la educación básica (especialmente la educación primaria) y a la alfabetización de las personas adultas a través de las Misiones.

No obstante, los datos del Censo 2011 nos indican que este comportamiento se mantiene, lo que significa que tenemos que revisar la eficacia de dichas políticas.

Datos del Censo 2011
Porcentaje de la población que es analfabeta por grupos de edad. Elaboración propia con datos del Censo 2011 (*)

Obviamente, de acuerdo a la estructura de nuestra pirámide poblacional, hay muchas menos personas en los grupos de edad más avanzada que en los de los más jóvenes, sin embargo, el problema está en que en el porcentaje de personas analfabetas aumenta con los grupos de edad, a pesar de haber hecho inversiones importantes en políticas de inclusión escolar y de alfabetización de adultos.

En términos absolutos, la tasa registrada en el Censo del 2001, 7,02 %, equivale a 1.082.485 personas y la registrada en el Censo del 2011, 5,23 %, a 1.039.217 personas.

Si hacemos una comparación por edades simples, entre el porcentaje de población que era analfabeta por edad, según lo registrado por el Censo del 2001 y el que registra el Censo del 2011, vemos como, en efecto, para cada edad la proporción de población analfabeta, disminuye un poco, especialmente de los 40-80 años. Esto significa que entre las personas que en el 2011 tenían 40 años, por ejemplo, hay más alfabetas, que entre las que tenían esa edad 10 años antes.

Porcentaje de población analfabeta por edad simple (años cumplidos) contraste entre los censos del 2001 y del 2011
Porcentaje de población analfabeta por edad simple (años cumplidos). Contraste entre los censos del 2001 y del 2011.  Elaboración propia con datos de los Censos 2001 y 2011 (*)

Pero si contrastamos esas edades consigo mismas 10 años después, usando los datos de ambos censos, podemos apreciar que el porcentaje de analfabetas se mantiene, es decir, el porcentaje de analfabetismo es el mismo para quienes tenían 15 años en 2001 y tenían 25 años al momento de realizarse el censo del 2011. Este comportamiento se mantiene en todas las edades, salvo para los mayores de 90 años, para los que se aprecia un aumento, probablemente derivado del incremento en la esperanza de vida de la población en este tiempo.

Porcentaje de la población que es analfabeta por edad simple (años cumplidos). Contraste entre los censos del 2001 y del 2011, 10 años después.
Porcentaje de la población que es analfabeta por edad simple (años cumplidos). Contraste entre los censos del 2001 y del 2011, 10 años después. Elaboración propia con datos de los Censos 2001 y 2011 (*)

Por otra parte, es importante señalar que la mayor proporción de la población analfabeta se ubica en las edades correspondientes a la Población Económicamente Activa (PEA), esto es entre los 15 y los 64 años que es la edad de jubilación oficial de las personas en Venezuela. Si vemos como se comporta ese porcentaje por Entidad, tenemos que en sólo dos Estados, el porcentaje de población analfabeta que es PEA es menor del 60 %, en el resto del país, supera este porcentaje.

Población analfabeta que es Población Económicamente Activa por Estado. Datos del Censo 2011
Población analfabeta que es Población Económicamente Activa por Estado. Elaboración propia con datos del Censo 2011 (*)

Distribución de la población analfabeta en el territorio

Como se aprecia en el mapa anterior, la distribución de la población analfabeta no es homogénea en el territorio nacional, por lo que, a pesar de que la tasa para el país sea de 5,23 %, hay Estados, Municipios y Parroquias que registran tasas menores, pero también mucho mayores que la nacional.

El siguiente gráfico que recoge el comportamiento de la tasa de analfabetismo por entidad federal para el Censo 2011:

Comportamiento de la tasa de analfabetismo por entidad de acuerdo a los datos del Censo del 2011
Comportamiento de la tasa de analfabetismo por entidad de acuerdo a los datos del Censo del 2011. Elaboración propia con datos del Censo 2011. (*)

Como se puede observar, hay sólo 6 entidades que tienen una tasa de analfabetismo menor que la establecida por UNESCO para poder declarar a un territorio como libre de analfabetismo y 10 entidades, incluyendo las 6 primeras que registran una tasa de analfabetismo menor que la nacional. El resto, incluyendo las Dependencias Federales, registran tasas mayores que la nacional, en algunos casos, como Apure y Amazonas, de más del doble de la tasa nacional y como el del Delta, de más del triple.

Adicionalmente, es importante resaltar que hay una diferencia de 14,6 puntos, entre la entidad que tiene la menor tasa de analfabetismo que es Distrito, con 1,81 y la que tiene la mayor tasa del territorio, que es el Delta con 16,4, es decir, que el Delta tiene una tasa 9 veces mayor que la de Distrito.

Si vemos esto en un mapa, podemos notar que las mejores tasas se registran en la región central y en Nueva Esparta. Teniendo las peores tasas en los Estados Apure, Amazonas y Delta Amacuro.

Tasa de analfabetismo por Estado, de acuerdo a los datos del Censo 2011
Tasa de analfabetismo por Estado, de acuerdo a los datos del Censo 2011. Elaboración propia con datos del Censo 2011 (*)

Sin embargo, este comportamiento varía si ponemos la lupa un poco más grande y observamos el comportamiento de la tasa de analfabetismo por municipio. En este caso, encontramos que hay dos municipios en los que se registra la menor tasa de analfabetismo que son el Municipio Mario Briceño Iragorri del Estado Aragua y el Municipio San Diego del Estado Carabobo, ambos tienen una tasa de 1,23 (La tasa nacional es 4,26 veces la de estos municipios)

Distribución del analfabetismo por Municipio, de acuerdo a los datos del Censo 2011
Distribución del analfabetismo por Municipio, de acuerdo a los datos del Censo 2011. Elaboración propia con datos del Censo 2011. (*)

En este mapa se puede apreciar que los municipios con una tasa de analfabetismo menor que 4 %, no se encuentran solamente en la zona central del país. Estos municipios son:

municipios menos de 4b
Municipios con una tasa de analfabetismo menor al 4 %, por rango y por Estado de acuerdo a los datos del Censo 2011. Elaboración propia con datos del Censo 2011 (*)

En el caso de Distrito, como para el Censo corresponde a un sólo municipio, Libertador, si analizamos el comportamiento de esta tasa por parroquias, encontramos que la Parroquia La Candelaria es la que presenta la menor tasa de analfabetismo con un 0,8 %, mientras que la mayor la registra Antímano, con un 3 %. En el caso de Vargas, la parroquia con menor tasa de analfabetismo en Macuto, con 0,95 % y la mayor es Carayaca con 10,79 %.  A diferencia de Libertador, en el que la distancia entre la parroquia con menor tasa de analfabetismo y la mayor apenas supera los 2 puntos, Vargas tiene una diferencia de casi 10 puntos entre su mejor y su peor tasa de analfabetismo por parroquia.

Así como la variación territorial de la tasa de analfabetismo se puede apreciar tanto en la diferencia que existe entre la tasa de cada Estado y la tasa nacional, como en la diferencia que se registra entre la tasa mayor y la menor en cada Estado; mirando a nivel municipal se puede apreciar que los extremos del rango, que entre los Estados iba de 1,8 a 16,41 %, se colocan en el 1,23 %, de los municipios Mario Briceño Iragorri de Aragua y San Diego de Carabobo y el 57,90 % del Municipio Alto Orinoco del Estado Amazonas. Esta tasa, que es la más alta registrada en los municipios a nivel nacional, equivale a 47 veces la más baja y a 11 veces la tasa nacional, lo que pone de relieve la existencia de una mayor desigualdad territorial en el país. Esta relación también se modifica si se pone la lupa en el ámbito parroquial. (3)

Si miramos las diferencias de la tasa de analfabetismo dentro de cada Estado, esto es, la relación que existe entre la tasa municipal mayor y la tasa del Estado, pero también la que existe entre la tasa mayor y la menor registrada en sus municipios, podemos apreciar con mayor detalle el comportamiento de las desigualdades territoriales, intraestadales. En éstas Distrito y Carabobo son las entidades que registran una menor tasa de analfabetismo como entidad, combinada con las menores diferencias internas, mientras que en el otro extremo están Delta y Amazonas que, además de registrar las mayores tasas de analfabetismo entre los Estados, registran las mayores diferencias tanto de su mayor tasa municipal con la tasa del Estado, como entre las tasas municipales mayor y menor. Las relaciones para todos los Estados, se pueden ver en el siguiente cuadro.

inequidades
Tasa de Analfabetismo por Entidad Federal, más la diferencia entre ésta y la tasa municipal mayor de ese Estado y la diferencia entre la tasa municipal mayor y la menor para cada entidad, de acuerdo a los datos del Censo 2011. Para Distrito y Vargas, los cálculos se hicieron tomando los datos de las Parroquias correspondientes. Elaboración propia con datos del Censo 2011. (*)

Finalmente, otra forma de ilustrar las desigualdades territoriales, se obtiene contrastando el comportamiento de la tasa de analfabetismo de cada uno de los municipios del país, con la tasa nacional, tal como se recoge en el siguiente mapa.

Disparidades territoriales por la distribución de la tasa de analfabetismo por municipio, de acuerdo a los datos del Censo 2011
Disparidades territoriales por la distribución de la tasa de analfabetismo por municipio, de acuerdo a los datos del Censo 2011. Elaboración propia con datos del Censo 2011 (*)

Esta primera aproximación permite ilustrar y comprender que para poder medir el estatus del cumplimiento del objetivo 4 del acuerdo de Dakar, no es suficiente con calcular la tasa nacional de analfabetismo, sino que se requiere escudriñar a fondo el comportamiento de este indicador, para revelar la situación real en cada Estado, Municipio y Parroquia.

Estos datos también se pueden contrastar con otras variables que permitan, más allá de hacer una descripción del comportamiento del indicador, analizarlo a fondo. Sin embargo, eso será posible cuando el INE termine de ordenar la data y ponerla a disposición del público a través de su página web y de sus otros mecanismos de suministro de información.

Pero no es solamente la data contenida en el Censo la que nos puede ayudar a comprender las causas del comportamiento actual de esta tasa, también los ciudadanos organizados pueden participar activamente haciendo seguimiento en sus municipios, al funcionamiento de las misiones, a la inversión que desde cada Municipio y Estado se hace en educación y en programas de alfabetización, a cómo llega y se gestiona la que hace el gobierno central a través de sus ministerios. Este es un ámbito de acción ciudadana y desde el Observatorio les invitamos a que participen, a que debatan el tema con sus representantes y gobernantes y a que opinen y suministren información para enriquecer este análisis para todos.

De la misma forma, y dada la cercanía de las elecciones municipales, la invitación es también a los candidatos a concejales y a alcaldes para que analicen esta situación en el ámbito de gobierno en el que se postulan, tengan una idea precisa de su magnitud y elaboren propuestas de acción para incidir en ella de resultar electos.

En próximas entregas se continuará profundizando sobre el tema, por lo que se agradece a quiénes puedan tener información adicional, escribir a oevenezuela@gmail.com

(1) El acuerdo, con los marcos de acción regionales, se encuentra en el siguiente documento en línea: Marco de Acción Dakar

(2) El cuestionario del Censo 2011 puede bajarse de la página del INE o pisando este enlace: Cuestionario del Censo 2011

(3) El comportamiento de la tasa a nivel parroquial será objeto de una entrega posterior.

(*) Todos los datos utilizados en este post se obtuvieron del Instituto Nacional de Estadística (INE), Censos 2001 y 2011, procesados con el mecanismo de Redatam+SP, CEPAL/CELADE 2003-2012 que está disponible en la página del INE.